LIBRO OBJETO/ INSTALACIONES/ INTERVENCIONES/ ARTISTAS/ POLICLÍNICA 2022
ARTISTAS PARTICIPANTES
Alejandro Alatorre, Ana Luisa Gónzalez, Arthur’s Sins, Bober, Citlali Córdova, Claudia Córdova, C.P 98833, Dagoz, Dante Ulises, Deser Street, Fernando Candber, Fernando Pámanes, Gala de Agua, Gustavo Villagrana, Ivanko Moses Lee, Joaquín Trujillo, KAO2, Luis Yerenas, Manuel Soriano, Marco Antonio Aguilar, Natalia Álvarez, No Future, Persa Esquivel, Puppets Cage, Rafael Flores, Tamara Soto y Valeria Rante.
TACTO, CONTACTO, SENTIDO Y CONEXIÓN
El arte es una proyección del deseo, que bota hacia el objeto y rebota al artista para constituirse. Partiendo de este principio y que es la tesis que sostengo en este momento como artista y crítica, puedo decir que los cuerpos se expanden y mi corporeidad está en extensión.
El proyecto en Policlínica es una célula/pieza en concreto, la cual en su exterior desglosa una exposición artística, que en su interior busca comprender proyecciones a través de la creación y desplegando hacía (y acerca de) realidades, ejecutar prácticas y analizar.
Su intención es crear y recrear el espacio y el contacto en la acción. Un sutil de realidades que se tomaron en el aire y puse dentro de mis manos.

ESPACIO
El espacio (entiéndase como cuerpo-tierra) es una construcción de 2,500 m², se terminó de construir a finales de la década de 1950 en la colonia Sierra de Álica en el Centro Histórico de la ciudad de Zacatecas, justo en la calle Reforma, número 110. Este sitio se le conoce en la actualidad como el barrio de los viejitos ricos de su época. En un inicio fue la casa de la infancia de la ex gobernadora del estado Amalia García Medina, cito en palabras de un colega fotógrafo, Juan Carlos Basabe, que vive en esa misma calle, su reseña de la historia: Doña Conchita Medina de García cobró $1.00 a los braceros por arreglarles los papeles, que eran gratis en los cincuenta y setenta, para construir esa casa porque ella estaba enamorada de la casa del gobernador (que actualmente es un hotel a la vuelta de la calle reforma), se fueron cuando a don Panchito García lo nombraron diplomático en Polonia y justo por eso Amalia García estudió en Rusia y Polonia. Después, hubo un problema entre Don Panchito García y el gobernador en curso que en este momento no recuerdo el nombre… ese es el origen de la casa de la policlínica, al final de la calle vive Don Antonio García (hermano de Conchita) el del coche azul del 55. Hubo un conflicto político en esa historia, y después el edificio llegó a ser la primera clínica privada del estado de Zacatecas. Con el paso del tiempo y los demás establecimientos creciendo, la clínica no fue sostenible y cada médico decidió irse a otras clínicas que no les demandaran constante inversión. El edificio comenzó a estar abandonado hasta llegar al punto de inhabilitar cada espacio, no se hizo esperar que con los años el espacio se convirtiera en un foco rojo para la ciudad por la amplia expectativa que crea, al ser el hospital abandonado y sus múltiples leyendas de apariciones.


INICIOS
RETOMAR LA INFANCIA – ENCUENTROS
A lo largo de mi vida y en mi conciencia de creadora siempre tuve la fascinación estética, clínica y biológica. En 2018 hice un autorretrato simulando ser un cuerpo de experimentación sobre una cama fría, mis ojos abiertos y sin una gota de aire en mis pulmones, o como cuando de niña jugaba a inventar células, mini ecosistemas e inventar nuevos seres vivos. Recuerdo también el gusto por experimentar dos realidades simultáneas y cómo mi respiración era consciente de ello.
A principios de 2020 la clínica me encontró. Los encuentros son ciencias exactas, todo es medible, y para que la exactitud suceda y tú lo notes, es un rayo de luz entrando en cada una de las ventanas, hay que aprender a ver y disfrutar los rayos. Como una artista con ciertas búsquedas en cuestión de estéticas clínicas, el vidrio, la pulcritud esterilización, la biología, los glóbulos, sangre, venas, estudios, nacimientos, reparar, salvar, modificar, el cuerpo en su amplitud para sanar y ser sanado y lo sabio que es para encontrar… Sucedió que en un instante tenía las llaves de un lugar donde habitaba cada una de esas cosas.
Y me encontró y yo lo encontré. Cuando lo encuentro lo siento en todo el cuerpo y es un deja vú que afirma a cada uno de mis sentidos.
Hubo un día en el que mirando desde el recibidor pensé: este es uno de los juegos, aquí se puede jugar a las muñecas, y de repente me hundí con cada una de las 47 habitaciones que abarcaban desde quirófanos hasta consultorios y cada uno de los instrumentos y aparatos que aún se albergaban ahí. Tomé ese encuentro, nunca vi una casa deshabitada ni un hospital olvidado entre el polvo, ni las historias de fantasmas, tampoco las noches de personas buscando meterse por las madrugadas, extraños y drogados queriendo obtener su fantasía fantasmal y la experiencia ahí es increíble, ¿cómo un pedazo de edificio y una cabeza puede regalarte tantos viajes, como la sensación que me encantaba provocar de niña? Y ese día cuando me llamó la idea, estuve ahí atravesada por un futuro que ya trabajamos en hacerlo real con cada uno de los creadores de mi lugar zacatecano que no parábamos de producir, buscar y gestar propuestas. Cuerpos que sabíamos qué hacíamos ahí y qué queríamos gritar. La invocación (porque justamente así la llame y comunique) la hizo Tamara de 3 años espejeando todo.

Cuerpos. Tactos y sentido, es como hacer el amor con el momento.
¿Cómo lograr adoptar desde las ruinas para hacer arte?
Reconversión del espacio público.
Siempre me he reconocido como un cuerpo vivo que se expande y late, se conecta, se genera y regenera con el tiempo, el otro y el espacio.
Germinación, respiración, vida. Como la molécula se hace célula y como la célula con sus otredades en células se nutren, relacionan y se reproducen, expanden y crecen más.
Somos pura vida y un paso más.



Invite a 27 artistas, que desde distintas disciplinas conforman la escena nueva del arte en Zacatecas, a transitar el espacio, ese esqueleto de animal muerto y un vanitas organum arquitectónico. Les propuse el diálogo con el espacio, la conexión con los objetos y la búsqueda por un algo. Constó de vaciar cada uno de los cuartos y apilar en recepción la mayoría de los aparatos e instrumentos. Ese día lo nombramos la caza del tesoro y mágicamente un consultorio sin abrir, pasamos y obtuvimos los planos, 1400 imágenes de casos clínicos realizados y el peculiar encuentro del tiempo y yo. Una tira entera con imágenes de una niña con luxación de cadera y yo recién nacida ya atravesada por el mundo.
En un total de 36 objetos tomados, 4 aparatos como cama, placa y lámpara de rayos x, dos sillas de quirófano, una incubadora, un banquito, 14 enciclopedias médicas que conformaban parte de su biblioteca, medicamentos (píldoras) caducadas, pipetas, periódicos, tubos de ensayo, radiografías, recetas, notas, almohadas, mesas de apoyo en quirófano, alfombras, dopamina, periódicos del 2009, tarros de cristal, sofás, espejos rotos, camas de hospital, un caballo de madera que después se robo, una caja de imágenes repletas de los casos, tuercas, herramientas y tuercas para traumatología… Después de transitar y elegir les plantee habitar un espacio y hacerlo suyo, 27 fueron seleccionados y muchas huellas que fuimos dejando en cada uno.


La ciudad de Zacatecas se caracteriza por su riqueza histórica, arquitectónica, mineral y cultural, siendo estos dos últimos aspectos los que han influido en su actividad económica y el correspondiente impacto en sus dinámicas sociales. Sin embargo, si bien la ciudad tuvo un auge durante el virreinato dada su enorme producción de plata, esta actividad fue en decaimiento con el proceso de independencia, siendo ahora empresas trasnacionales las que explotan la riqueza mineral de la zona, con una producción de empleos limitada y una derrama económica mínima en relación al valor de los metales extraídos.
Por otro lado, la cultura se ha colocado no solo como una de las mayores actividades económicas y sociales de la ciudad, si no también como una herramienta en el proceso de conformación de tejido social, los valores, tradiciones, festividades, usos y costumbres que son aspectos culturales que se comparten dentro de una comunidad y generan un sentido de pertenencia, pero ¿Zacatecas continua realmente teniendo un sentido de pertenencia? Las propuestas culturales a su vez motivan a la comunidad, quien desde una mediación puede comenzar a desarrollar un sentido crítico, tomar conciencia de la identidad o identidades que se tienen dentro de la sociedad y del estado, y pueda definir una visión de la ciudad en la cual se desea habitar y hacer escenario de nuevas realidades, estéticas y creaciones basadas en el conocimiento individual y colectivo. Por esto, se ha dado el auge tan claro de grandes actores de la escena del arte como Francisco Goitia, Pedro Coronel, Rafael Coronel, Manuel Felguérez, Ismael Guardado…
Se ha mantenido una línea creativa en la gráfica en específico, un ‘’Zacatecas y sus toros’’ constantes en sus talleres de grabado, los hijos/discípulos de Felguérez y el innegable elitismo artístico proveniente de las galerías que no necesariamente valoran la calidad y discurso del artista, si no como un mero artilugio vendible a su nicho turístico. Y desde estos panoramas una hermética participación a la búsqueda de nuevos patrimonios.
El patrimonio es un ente vivo, movible y transitable.

El cuerpo y la naturaleza buscan su hábitat para cimentarse y brotar.
En este punto ya se habitaba un espacio que se curó con sus transeúntes, un esqueleto y un cuerpo sin servicios eléctricos, seguridad ni agua, series de jornadas de limpieza con agua de lluvia aprovechando las cubetas y contenedores que se llenaban por las grietas del techo y muchas manos unidas por respirar y buscar algo nuevo.
Las células ya habitaban el espacio y existía un microorganismo en ese antiguo punto rojo del centro de la ciudad, el hospital de las leyendas y la ostentosa historia de la infancia de casa de la ex gobernadora pero, ¿cómo se crea un órgano y se pinta una nueva manera de habitar? una más honesta, clara y sensible.


Siguiendo mi propio principio: El arte es una proyección del deseo, que bota hacia el objeto y rebota al artista para constituirse. Trabajo en esta etapa con realidades, deconstrucción de escenarios, encuentros, pintar con la humanidad y articular desde los entes vivos.
Franco Bifo Verardi menciona que la posibilidad de salvar nuestra humanidad esta en dirigirnos hacía el erotismo del cuerpo, un erotismo delicado y de cuidado. La contemplación panorámica del cuerpo, de los cuerpos. Y yo confirmo a través del tacto y de corroborar los encuentros.
Tome cada cuerpo como algo vivo, latente, maravilloso y que importa.
También sentí la tranquilidad en medio del edificio que fue un caos con cada uno de sus participantes.
La materia dice más que la racionalidad. La cercanía más que las palabras.


Nos sumergimos, y yo viví el proceso que te lleva a adentrarte a un espacio, al otro, a procurar la cercanía y el cuidado del espacio, del otro, para que funcionara el edificio que se levantó con sus habitantes, su ser y su persona.
Este proceso lleva activo desde julio del 2021, uniendo a más de 50 creadores tanto zacatecanos como de otros estados de la república para han hecho este órgano posible. Se recuperaron 2,500 m², se recicló el rezago hospitalario de la primera clínica privada de Zacatecas y se convirtió en 30 intervenciones artísticas que en la sinergia del proceso dio como resultado la membrana plasmática que acuno lo que se estaba gestando, optimizando el espacio para darle un sentido a la comunidad y cuidar el entorno. Una ética y estética de la regeneración y sustentabilidad.
Una artista que articuló el lugar y tejió con hilos sociales para evocar el tacto, el contacto, la fragilidad y decisión para generar entorno.
Un organismo comunitario vivo, el sembrar, colocar y no negar la vida. El tacto, el acercamiento.
Yo no sabía entretejer relaciones, pero nunca me sentí lejana al otro, siempre a la par y al costado. Una costilla, un cachete, un ¿qué te duele y cómo lo reparamos?
La construcción de realidades, desenvolvimiento de lo natura, otras maneras de ser y hacer. Yo buscaba crear amor con el otro, ser un vínculo y motor en el deseo de crecer. En crear movimiento, en creer en el otro.
Organum
Ser
Y proceso
Re habitar, re construir y regenerar.
Algo
Que ya estaba dividido y volvió a juntarse para hacer más vida.
Tamara Soto es una artista contemporánea que se desempeña como directora creativa y gestora cultural en el estado de Zacatecas. Es co fundadora del espacio curatorial LABCUR MX interesados en el registro, exhibición y divulgación del presente fenómeno artístico.
Imagen principal: La nave de los locos, Gustavo Villagrana.