La danza de las moscas: gráfica de Abril Aranda

Javier Zugarazo Tamayo <3

Pienso en Abril y en su obra. Pienso en la furia de las inscripciones que componen sus grabados. Pienso en sus moscas y su Este temor no soporta la desnudez. Pienso en Abril con su sonrisa y mirada de niña, después la contrasto con su trabajo y encuentro las otras caras que hay debajo, no siempre sonrientes, no siempre de niña.

Pienso en la obra de Abril y confirmo que no podía ser más que en la gráfica donde ella arrojara los cuerpos, fuerzas y violencias que le suceden dentro; es su medio, lo conoce y despliega en él sus imágenes. Sus lineas lo quieren abarcar todo, dentro y fuera de la forma: cómo danza de mosca bailan, a veces con ritmo convulsivo y otras meditativo, con trazos que son inscripciones, a la vez signo, a la vez texto, textura y volumen.


Disgresión (mosca en la pared)

Pienso también que ahora soy, y he sido en los ultimos meses, la mosca de mi casa. Empeño la poca energía y el tiempo entre las ansias de volar y ocupar todos los espacios de la habitación y las ganas de azotarme contra las ventanas en busqueda de una salida.


Pienso en las imágenes de Abril y creo que están resueltas a dar cuenta de ella pues provienen de la entraña, del interior de la cosa, esa parte original en la que participamos todos. Son creadoras de su propia belleza con  lo que supura de las heridas permanentemente abiertas, lo que busca ser vomitado; aquello que surge en la placa de madera al ser devastado, en ocasiones dejando que la madera también se haga presente y opine en la obra.

Pienso en Abril y en su Autorretrato, una pieza sobria y aprisionada. Mis ojos me llevan directo a los suyos, son absolutos en el papel. Miro ahí su rostro y me dice que vivir deja marcas, algunas por autoflagelación, huellas vivas en la piel que sirven para no olvidar lo andado. Abril las toma y construye su obra, arma la estructura y lanza ahí a los seres portadores de los signos compartidos. La creación de Abril contradice la mocedad de su nombre pues grita con herencia mítica en la forma. Pienso de nuevo en la imagen que lo quiere llenar todo, todo huella, todo inscripción, todo cicatriz.

Educación, xilografía, 80 x 60 cm
Autorretrato, xilografía, 60 x 40 cm
Soberbia, xilografía, 120 x 80 cm
Abuelo de Manu, xilografía, 60 x 40 cm
Soyu un fauno de ocre y escamas, xilografía, 120 x 80 cm
Este temos no soporta la desnudez, xilografía, 120 x 80 cm
Escribo para desvestirme, xilografía, 120 x 80 cm
Abejas invisibles del dolor, xilografía, 80 x 120 cm
Coatlicue (detalle), xilografía, 80 x 60 cm
Estudiante mosca, barniz blando, azúcar y mezo tinta, 30 x 20 cm
Origen, barniz blando y aguafuerte, 56 x 75 cm
Es por aquí , acrilico y tinta, 44 x 66 cm

Abril Aranda Medina (México). Artista visual, especializada en grabado en madera, metal y dibujo.

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