EL ANCESTRAL ARTE DE DAR DE QUÉ HABLAR

Dani de la Torre <3

En plena pandemia y con la vida en la pantalla, Daniela de la Torre realiza este performance. El leitmotiv de la pieza es convertirse en meme. El ancestral arte de dar de qué hablar es una obra situada en un supermercado en el que la artista sale a hacer las compras cumpliendo con todas las medidas de seguridad, ataviada con un conjunto de cuatro piezas (falda, blusa, pañoleta y cubrebocas) con el mismo estampado, y unos guantes en contraste o a juego. La artista busca ser el objeto de las miradas, ser videograbada o fotografiada, llegar a internet y convertirse en una imagen memeable, apelando a la “sensibilidad milenial” donde su imagen cobrará una vida independiente en la red.

Aunque la propia artista llama a la acción un “performance”, yo lo denominaría un “happening”. Puede parecer que la determinación artística de la técnica empleada, a estas alturas sea irrelevante, pero lo utilizo como pretexto para rescatar la relevancia del “arte suceso”, actualmente todo el mundo hace performances pero nadie happenings. Además de que la acción de Daniela me recordó a una cita de Allan Kaprow que Dulce María de Alvarado Chaparro “La Reina del Happening” emplea como epígrafe en su libro “Performance en México. 28 testimonios”: 

Un happening es un conjunto de acontecimientos llevados a cabo o percibidos en más de un tiempo y espacio. Su ámbito material puede estar construido, tomado directamente de lo que está disponible, o levemente alterado; sus actividades pueden ser inventadas o lugares comunes. Un happening, a diferencia de una obra de escenario, puede ocurrir en un supermercado, conduciendo por una autopista, bajo una pila de trapos, en la cocina de un amigo, ya sea a la vez o en secuencia. Si es en secuencia, el tiempo puede extenderse por más de un año. El happening es llevado de acuerdo con un plan pero sin ensayo, público o repetición. Es arte pero parece más cercano a la vida. (Kaprow, 1966)


Actualmente el uso del happening está en desuso, aunque como dice Kaprow está más cercano a la vida. Hoy la vida parece ser la concreción de aquello propuesto por el videojuego Second Life, la desmaterialización de los sujetos y su paso al cuerpo en línea. El contacto con el afuera es a través de una pantalla, y las pocas veces que salimos es para comprar, o trabajar y obtener dinero y comprar. Para transitar por el espacio público hay  que cumplir con los requisitos de sanidad, es decir, cubrir el cuerpo para no contagiarse o combatir la sospecha de ser el otro enfermo.


Daniela de la Torre (Santiago de Querétaro, 1997) cursa la carrera de  Artes Visuales en ENPEG “La Esmeralda”. Su trabajo se desarrolla sobre dos ejes: la sensibilidad millennial y el sistema de validación del suceso artístico.

Texto de Javier Zugarazo Tamayo

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s