¿Cómo florecer entre puro asfalto? “La movimienta” en su primera edición

Fernanda Dichi <3

Dentro de la larga y relevante correspondencia entre Nancy Spero y Lucy Lippard, hay una carta con fecha en febrero de 1976 en la que la primera declara: “Espero que las mujeres no se conformen con la paridad. Que continuen buscando alternativas. Las metas de las mujeres deben de ir más allá de la paridad. Las estructuras en el mundo del arte son frustrantes y poco gratificantes para las artistas mujeres, el ideal es crear alternativas, sin embargo estas se ven frenadas por el status quo. Este ideal por un ambiente no elitista, se probará a sí mismo con el tiempo […]”¹

Hoy en México, como consecuencia del estado de emergencia que vivimos, se han hecho más evidentes estas estructuras violentas, frustrantes y poco gratificantes, que conforman al mundo del arte y que Spero señala en su carta. Estas son resultado de las estrategias neoliberales surgidas en los noventa y que apelan a la precariedad laboral de todos los trabajadores de la cultura (no solamente a artistas y curadores), la construcción discursiva en pro a ciertos intereses, la privatización y la monopolización de los espacios y de la palabra. La profunda crisis en la que la pandemia sumergió más a las instituciones artísticas es abrumadora, sin embargo esta cuestión no es lo más sorpresivo del momento que vivimos, sino el brote de  decenas de propuestas y proyectos interesantes surgidos en el confinamiento.

La imposibilidad de ocupar los espacios físicos del arte por cuestiones estructurales y de seguridad, ha propiciado la migración de la actividad artística a las plataformas digitales. Una de las propuestas que más llamó mi atención fue La movimienta, una proyecta de la artista visual Betzamee (Ciudad de México, 1991) que propone la toma de los espacios digitales a partir de una curaduría que empuja un diálogo entre la obra de varias artistas visuales con la finalidad de crear una espacia/archiva/musea que exhiba y difunda dichas producciones.

Sara Serratos. Tuve un sueño, del proyecto American Dream Wall, 2020. Óleo sobre tela. 30.48 x 30.48 cm. Cortesía de la artista. (ig: @ser_a_ratossara)

Con esta base, el 11 de junio, en plena pankdemia, se inauguró la primera edición de La movimienta a través de su cuenta de instagram (@lamovimi3nta). Esta constó de la activación de la plataforma a partir de las performances e intervenciones en vivo de 14 artistas que trabajan con la letra como elementa visual. Dicha estrategia de impulsar la interacción del público con la obra de estas artistas en tiempo real, a pesar de la distancia y la geografía, me remitió al happening Simultanedad en simultanedad de Marta Minujín, Wolf Vostell y Allan Kaprow, realizado en 1966 con el objetivo de llevar el arte a la vida diaria. A pesar de mi escepticismo en apelar a las redes sociales como la alternativa para impulsar la democratización del arte, las posibilidades de utilizar instagram como una plataforma para crear y exhibir producción artística, así como acortar las distancias entre artistas y público, me parecen los elementos más potentes de esta propuesta.

Esta primera edición de La movimienta contó con la participación de Betzamee, Sara Chabela, Daniela de la Torre, Emilia García, Camila Gb, Fernanda Herrera, Carmen Huízar, Anahí Juárez, Lourdes Martínez, Isabel Rivera Torres, Carmen Serratos, Sara Serratos y Sara Vargas. La curaduría a cargo de Betzamee se centró en artistas mujeres que trabajan con la letra como elementa visual; esta se derivó de una investigación de largo aliento titulada L4 C0DIG4, en la cual la artista hace una profunda revisión sobre la integración de las letras en las visualidades en el arte contemporáneo y como esto se refleja en su propia producción.

Carmen Serratos. La habitaciòn es la Musea, 2020. Fotografía. Cortesía de la artista. (@cejas_del_mal)



Sara Vargas. Cosas que no eran de contagio y ahora lo son, 2020. Fanzine. Cortesía de la artista. (ig:@meconvertienotra)

Además de las activaciones en su cuenta de instagram, La movimienta ha intervenido el ciberespacio con distintas propuestas. Museas fue una acción llevada a cabo en colaboración con Lourdes Martínez y Emilya Rendón dentro del ciclo de conversatorios MUS30S del Centro Cultural España: esta consistió en la ocupación del espacio virtual (pantalla) por parte de treinta trabajadoras del arte, mediante letreros con palabras referentes a la institución museística en femenino. El objetivo de esta acción fue visibilizar el trabajo y la presencia de las mujeres dentro del circuito artístico.

Territorias es una exhibición en línea y un catálogo de venta realizados en colaboración con Galería A4. Ambas propuestas tienen la finalidad de cerrar con la primera edición de La movimienta y propiciar una remuneración de sus participantes de manera equitativa. Territorias propone un diálogo entre las obras de Betzamee, Carmen Serratos, Daniela de la Torre, Fernanda Herrera, Emilia García, Isabel Rivera Torres, Lila, Lorena Bastón, Sara Chabela, Sara Serratos y Sara Vargas, que cuestione las nociones de lo público y lo privado a partir de la concepción de las corporalidades, espacias, ideas, afectos e incertidumbres surgidas en el contexto de la pandemia, como nuevos territorios. Esta curaduría realizada por Emilya Rendón y yo, persigue el objetivo de propiciar que el público, por medio de su navegador, explore la selección de obra como una territoria.

Betzamee. Territorias, 2020. Acrílico sobre tela. Cortesía de la artista.  (ig: @betzamee)

Dicha experiencia me llevó a meditar acerca de las limitaciones de la curaduría con respecto a los proyectos colectivos que buscan crear redes de apoyo. Considero que si realmente la disciplina curatorial quiere formar parte de este tipo de proyectos, es necesario que se despegue de su carácter individualista y que comience a considerarse parte de un proceso en el cual el acompañamiento, la polifonía de ideas y la autocrítica son fundamentales. Asimismo, mi colaboración en esta exhibición me hizo cuestionarme acerca de las necesidades técnicas que les curadores debemos adquirir para transitar por lo digital.

Para desterrar estas nociones neoliberales de los colectivos artísticos insertadas en los noventa tal vez habría que voltear a ver otras formas de concebir la colectividad, una que “se construya a partir de las individualidades y que permita crear redes de complicidad y amistades entrañables”². En ese sentido puedo decir que La movimienta es un proyecto de este tipo, uno que busca construir canales de comunicación entre creadoras para compartir, acompañar y visibilizar procesos artísticos y afectivos, con el objetivo de crear una red de apoyo para averiguar nuevas imaginarias en contraposición a la verticalidad y la violencia estructural implícitas en el circuito artístico. En un contexto atravesado por el capitalismo más voraz es importante insistir en crear y consolidar colectividades formadas desde el respeto y cuidado por los otros. Insistir como las flores que crecen en el pavimento y rompen el concreto.  


 ¹ Carta de Nancy Spero a Lucy Lippard, febrero de 1976. Lucy R. Lippard Papers, 1930s-2007, bulk 1960-1990. Archives of American Art, Smithsonian Institution. Trad. de la autora. 

 ² Carta de Mónica Mayer a María Laura Rosa, 29 de julio de 2015, en Mónica Mayer. Si tiene dudas..pregunte: Una exposición retrocolectiva, ed. Museo Universitario Arte Contemporáneo, México, D.F., Universidad Nacional Autónoma de México, 2015., p.186.

Imagen principal: Sara Chabela. Futura de la serie Presenta, pasada, futura, 2020. Grafito sobre bond. 12 x 12 cm. Cortesía de la artista. (ig: @sarachabela)


Fernanda Dichi (México, 1993) es licenciada en Historia del Arte por el Centro de Cultura  Casa Lamm. Su práctica esta enfocada en proyectos curatoriales y de investigación sobre  arte moderno y contemporáneo en México y América Latina. Entre sus proyectos se  encuentran la co-curaduría de la exhibición VORTEX: Tiempos dislocados de Enrique  Méndez de Hoyos en Ex Teresa Arte Actual y las asistencias curatoriales de Notas para  una educación (económico-) sentimental en el Museo Universitario del Chopo y El retorno  del realismo: Siqueiros y la neovanguardia en la Sala de Arte Público Siqueiros. Actualmente colabora como asistente de dirección en el Museo Universitario Arte  Contemporáneo, MUAC, UNAM.