Querida cama. Carta a nuestra cama a propósito de 1 bed, 8 dreams, 30 friends de Zyanya Arellano

Cuija Castelán <3, Quetzalli García <3

Un día despiertas en tu cama y a pesar de no recordar cómo llegaste a ella, te sientes segura, no tienes pruebas pero tampoco dudas de que papá, mamá o tus amigxs te cargaron, te pusieron tu pijama de scooby doo y cerraron tus cortinas después de que te quedaste jetona con los ojos abiertos mientras veían una película todos juntos o de que vomitaste todo el alcohol que habías tomado. Bautizaste de baba repleta de azúcar de chocokrispis las almohadas de todos los cuartos. Y de pipí algunos colchones.

Algo así fue ir a la exposición de Zyanya. Despertar en tu cama con las lagañas frescas para bajar a desayunar enfrijoladas.

Quetza y yo nos queremos mucho, su voz me hace sentir que todo tiene solución palpable. Hicimos una pijamada para escribir un texto juntas, abrazarnos y ver Girls. Casi no le pusimos atención al texto y creo que eso es resultado de una noche exitosa. Hablamos de todo antes de hablar de nuestras camas; de nuestras mamás y sus berrinches, de nuestros berrinches respecto a nuestras mamás, de la amistad y sus caries, de cómo nos han pisoteado el corazón. Taura y escorpia son muy compatibles.

Antes de dar con la chula y profundamente genuina idea de escribirle de manera epistolar a nuestras camas, no hablamos de ella para nada. Pero no importa, porque lo que nos llevó a juntarnos ese día sí fue un sentimiento en común con respecto a la memoria compartida y simultáneamente diferente hacia ese rectángulo cargado de pesadillas, asesinatos de piojos, toqueteos no consensuales y besos en la oscuridad. La cama nos llevó no a hablar de ella, sino a hablar en ella y a dormir juntas rozándonos de vez en cuando con la punta del dedo gordo de nuestros pies. Después de la exposición de 1 bed, 8 dreams, 30 friends, nuestras camas perdieron toda concepción utilitaria. 

querida cama,

escribirte esta carta es difícil

es casi como escribirle a un riñón o a la vesícula biliar

con la excepción de que la cama no es un riñón

una no tiene sexo por primera vez en el riñón de sus padres. 

querida cama,

no te pregunté nunca si te molestaba que me metiera a las

sábanas con las patas puercas

querida cama, 

¿con quién te gustaría dormir? 

¿qué signo eres? 

no sé porqué cuando cojo no pongo una puta toalla si ya sé que

te lleno de esa pipí que todos sabemos que no es pipí

querida cama, 

¿te sientes sola las noches que no duermo contigo?

¿qué se siente saber que no te elegí a ti para ser testigo de la

primera vez que me metieron un cachito de carne entre las

piernas?

 ¿te pusiste celosa?

querida cama, 

¿tú también te sientes sucia?

querida cama, 

¿duermes en la noche 

o esperas a que el día te deje descansar? 

no sé si tú eres mi guarida o yo soy tu guardiana, pero hacemos

guardia cuando una de las dos se siente con ganas de echarse un

coyotito

¿te cansaste cuando tuve covid y pase 15 días encima de ti? 

querida cama, 

escribo esto sobre ti a la 1:00 AM 

y estoy muy cansada

querida cama, 

ya no quiero que seas también un espacio de autoexplotación

¿cómo te trueno el empacho? 

¿durmiendo con cinco amigos apretujados sobre tu cuerpo 

o simplemente pasándote el rodillo que se come los pelos de mis

gatos?

nunca te pregunté cuáles son las sábanas que hacen que te

sientas más guapa, más cómoda, las que hacen que te brille la

cara

la sensación de dormir contigo 

con las sábanas recién lavadas

¿debería asumir que con quien yo disfruto dormir es con quien a

ti te gusta cucharear también?

¿con cuánta gente me has visto coger? ¿y dormir?

me has visto encuerada más veces que mi mamá y fuiste testigo

de cómo hacía que mis barbies se besaran

querida cama, 

perdón por todas las personas que no merecían dormir en ti

por las cenizas de cigarro y porro

por los pies sucios y los zapatos sobre la colcha

por el delineador en las almohadas

¿qué hacías cuando natalia y yo peleábamos sobre ti y nos

jalábamos las cobijas para demostrar nuestro enojo sin tener que

usar palabras?

por el año que no tuviste base 

y fuimos fuckboys

mariano y  yo fumábamos mucho sobre ti

por las noches que no te dejé dormir

porque no podía parar de berrear

natalia te disfrutaba mucho

y te abrazaba de maneras en las que yo nunca he podido

yo te uso más de mesa de comedor que de espacio para cerrar

los ojos

espero que entiendas

el lenguaje de las migajas

para que sepas cuando te estoy diciendo

que te quiero

el otro día cuija me despertó gritando que se había hecho pipí en

ti

contagié a quetza de covid sobre tu cuerpo y ni siquiera juntamos

nuestros labios

una vez dormí con cuija 

ella dijo que dormir conmigo le limpió el cutis 

pero a mí me dio covid

querida cama, 

últimamente me acerco a ti

y hago todo mi esfuerzo por escucharte

acudo a ti como a un oráculo

porque 

a pesar de todo

eres la única

que me recibe todas las noches

con amor, 

cuija y quetza.


Quetzalli García Castro (Ciudad de México, 1999).  Sol tauro, luna capricornio, ascendente leo. Curadora e historiadora de arte de historias de Instagram. Estudiante de la Universidad del Claustro de Sor Juana. Responsable del área de investigación en el Comité Curatorial del Foro R-38. 

Silvia Castelán nació el 5 de noviembre de 1997. Estudió la licenciatura de Escritura Creativa y Literatura en la Universidad del Claustro de Sor Juana. Ha participado escribiendo principalmente poesía en la revista argentina Buenos Aires poetry, Cardenal revista, Void, en la revista independiente Yerba Mala, en la plataforma de difusión cultural Pata de Mono, y en la editorial digital Brokn English. Algunos poemas fueron publicados en la antología de poesía Novísimas (2020) hecha por la editorial Libros del perro. También, como artista, sus piezas han sido expuestas en diferentes lugares como el movimiento Clavo y Tajo Taller, a la vez que en el espacio de difusión artística virtual Punto Medio. Formó parte de la residencia artística en el taller Tajo con la UCCT (Unidad de Conciencias ColectivasTerrestres). Participó en 2019 en el Curso de Creación Literaria para Jóvenes de la Fundación para las Letras Mexicanas en Xalapa, Veracruz, es miembro de la Congregación Literaria de la Ciudad de México, ha sido tallerista literaria en Red Local y participa con regularidad en eventos de lectura de poesía en voz alta como: Penca Poética, Perra Mala, Nadie quiere escuchar tus poemas de amor, Festival Magma, y Festival Verbo

Imagen principal: Bed, 2020 de Zyanya Arellano que forma parte de la exposición de la misma autora 1 bed, 8 dreams, 30 friends en Margarita 54. Fotografía cortesía de Querida Estudio.