Juntucha – Hiperenlaces: obras y artistas

Juntucha <3

En la publicación anteriror EXPERIENCIAS CURATORIALES EN BOLIVIA, el curador José Arispe expuso a grandes razgos el proceso para conformar esta esposición. Aquí presentamos a los artistas que participaron en la muestra que se llevó a cabo en el Espacio 1 del Museo Nacional de Bolivia.

Según Jose Arispe, lo que aquí podemos ver son “experimentos artísticos, procesos de aproximación a ser obras de arte. (…) artistas confrontados por la realidad de su contexto, su práctica diaria, sus objetivos artísticos y ambiciones, en medio de una pandemia mundial, se acercan al arte contemporáneo desde la inestabilidad de un territorio que los desafía a articular propuestas artísticas desde la intimidad de su personalidad, mirando por la ventana de la Internet y cuestionando la forma del lenguaje artístico.”


Solandré Vasquez/sopapo

El acto de filmar como El estar – Video: 4:22 min

¿Cómo te aferras al espacio? 

Mueve tu de – do de arriba abajo cada mañana. 

(En la cuarentena) Miré 1 minuto mi de – do por más de una semana  levantando y moviendo sin dejar que los pensamientos me lleven a otro lado,  solo “yo2 y el “de – do”. Se ha separado ese “yo” del ente vigilante. Le “yo” no  esta en el cuerpo, el cuerpo como expectativa del “yo”. 

Al no tener forma no se encuentra en el espacio/tiempo y al no estar es eterno. ¿cómo te aferras al espacio? 

Con gente. Una conciencia del estar. Un diario de Mekas. Un “Yo” humano  para interpretar sensaciones, imagen, pensamiento. Un minuto como un todo.  ¿cómo te aferras al espacio?

Ejercicio realizado durante el taller El Arte de dar Instrucciones. En esta ocasión representando la instrucción:

Hazlo…

Mueve tu dedo

Para arriba y para abajo 

Un minuto cada mañana 

Jonas Mekas
Instrucción (1996)
 

Soy Solandré Vasquez, de La Paz, estudie fotografía y después cinematografía. Me gusta describirme como realizadora audiovisual ya que en mi practica de “hacer cine” solo yo estoy  involucrada y experimentando con el sonido, la foto, montaje, etc. En la pandemia estaba de luto y encerrada, realmente sin ganas. Entre en el taller El arte de dar instrucciones del MNA, ahí nos dieron un ejercicio de Mekasque daba  instrucciones de como mover mi dedo. Mekas es uno de mis cineastas favoritos por esta conexión que siento con él cuando habla de “un cine para amigos”. No se me hizo difícil seguir una instrucción  que venía de él.  El acto de no solo ver sino de filmar mi dedo de arriba abajo era de meditación, de sentirme, de aterrizar la cabeza. Y en la realización de ese acto, que al  principio era puramente Mekas, me lo fui adueñando, y me daba cuenta que ya no  era más de él, si no que ahora formaba parte de mi, y mis lugares recorridos con  gente que comparto. Mekas nos da una obra en la cual cada uno puede reinterpretar y reinventar, un  ejercicio en común que al final se vuelve personal y toma su propia autonomía, donde expone a un nuevo artista, donde todxs somos uno. La idea de mi obra es que es una instrucción, que se convierte en pensamiento, performance y luego en cine.  

Raquel Jiménez Calderón

Sincronías – Video e impresiones

El encuentro entre dos personas en un tiempo y lugar dados se relaciona con sucesos simultáneos relacionados entre sí de manera sincrónica: una casualidad significativa 

Carl Jung (1952) 

Me interesa el proceso de comunicación humana que está detrás de este encuentro ¿cómo es posible con la pandemia? ¿cómo es el primer contacto virtual, ya que este no puede ser físico?

Mediante una convocatoria, organización y algunos algoritmos nos permitieron unir varias parejas al azar por WhatsApp; les mandé instrucciones para ayudarles a encontrar un espacio de proximidad para que esta interacción pueda ser agradable, fácil y terapéutica. Participaron en total 58 personas. Estos son algunos de los resultados.

Me llamo Raquel Jiménez Calderón, tengo 24 años y nací en La Paz. Actualmente estoy por defender mi tesis en la carrera de comunicación. Mi interés en el arte visual empieza desde muy joven, disfrutaba mucho las clases de arte en el colegio. Posteriormente comence a combinar la producción plástica con la digital: no dejo de producir y crear arte visual en mi tiempo libre porque realmente lo disfruto. La última producción que realicé en Juntucha – Hiperenlaces fue la primera propuesta tipo conceptual que he hecho hasta ahora.

Durante cuarentena rígida y en ese espacio de pausa en el que nos encontrábamos en mi ciudad, hice un poema que después evolucionó en un video; en éste manejaba un concepto de destino, que para mi es una “estación” o un “punto” donde se da el encuentro de dos (o más) personas en un lugar y momento dados, que en realidad no era un encuentro nuevo, que éste ya había sucedido en vidas pasadas. Este concepto me seguía moviendo la cabeza, por lo que cuando empezamos a trabajar en el Estudio 1 con Juntucha, quise adentrarme más en ello; me di cuenta que el video se quedaba corto, que era insuficiente para lo que iba formándose en mi mente. Seguí leyendo sobre encuentros y principalmente a Jung, quien describía los encuentros como “casualidades significativas”, en mis propias palabras, que un destino puede ser más complejo y que existen procesos inconscientes que nos llevan al encuentro, que es más que una simple coincidencia de dos personas en un transporte público, y el más conocido ejemplo de sincronía o casualidad significativa: estar pensando en alguien y ver una llamada entrante de esa misma persona (Sincronicidad, Jung, 1950). Después leí un poco sobre el azar y la verdad que se encuentra en él, como en el Tarot terapéutico, que se sacan cartas totalmente al azar3 que reflejan nuestro inconsciente, y que sirven como una especie de puerta a nuestros deseos más reprimidos, traumas, etc. Con estos dos conceptos, la sincronía y el azar, una noche antes de dormir llegó esta idea a mi cabeza de juntar a varias personas al azar y ver lo que ocurría, si existían sincronías, similitudes o no. El proceso de la pieza puede resumirse en: encontrar a varios participantes voluntarios que dejen su número de WhatsApp y que estén dispuestos a charlar con alguien totalmente extraño, yo les daría instrucciones y un conjunto de preguntas para hacerse durante la interacción, esperando que exista cercanía entre ellos, o por lo menos que vayan más allá de una charla corta.

Los resultados y todos los componentes de la pieza pueden revisarse en esta página.

Camila Perales (Bubu)

Excursión– Video e instalación

Esta obra busca explorar la muerte como presencia y como generadora de vida a través de los sentidos, rituales personales, rituales andinos, cuentos de la tradición oral y la apropiación de los mismos.

Me llamo Camila Perales, tengo 22, soy de la ciudad de La Paz, Bolivia. Estudio Literatura, no me gusta mucho escribir, pero sí leer. Desde 2012 tengo un canal en Youtube llamado Bubu´s Tape, ahí comencé a jugar con el stop motion y hacer videos musicales de mis bandas favoritas. Poco a poco ese proyecto e interés fueron madurando hasta llevarme a la experimentación con animación, metraje encontrado y videodiarios. 

El 2020 fue un año difícil y había un ambiente de muerte general, muchas personas perdieron familiares, los constantes feminicidios e infanticidios, las recientes masacres en mi país… Aunque me tocó el rol de acompañante en el duelo de otras personas, sentía que debía hacer algo con la muerte. Justo esos días el Festival de Cine Radical comenzó la convocatoria del Laboratorio de Apropiación del Archivo Audiovisual Boliviano (LAAAB), quería mandar algo, tenía esa inquietud con la muerte y a la vez estaba leyendo “Sueños, Kharisiris y Curanderos” de Alison Spedding. Este libro aborda diferencias creencias populares, varias vinculadas con la muerte o ritos mortuorios. Así fue como decidí comenzar un proyecto en el que quise encarar la muerte de una nueva manera a través de las creencias y rituales andinos, especialmente aymaras. Cuando se me abrió la puerta del Estudio 1, decidí emplear el espacio como un laboratorio para este proyecto, al menos una parte del mismo. El proceso fue bastante orgánico, por momentos intentaba repetir o representar escenas de esos relatos de la tradición, pero otros momentos se me ocurrían imágenes.

Por otra parte, quise experimentar mucho con la materia y la sinestesia. Es por eso que la instalación en el Estudio 1 tenía que ser de una manera específica. Los espectadores entraban primero con los ojos vendados, escuchando una playlist que armé en colaboración a algunos músicos locales (“En árbol difunto”, Dj Neuromante y Dj El achachi). Ellos escogían una primera pista y se adentraban a esta especie de cueva con distintas texturas en el suelo, por momentos arena y otros cascajo (piedras muy pequeñas y granuladas). Al mismo tiempo, algunas plantas de cedrón y canastas colgaban del techo, al principio de la muestra estimulaban el olfato porque son plantas aromáticas y también rozaban los rostros de los visitantes. Después de eso, los visitantes se quitaban la venda y podían acceder a un televisor en el que se exponía los videos que armé para acompañar la exposición. Para armar esos videos seguí dos elementos: el agua y el fuego, dos elementos muy presentes en varios rituales. 

Ya para terminar la muestra, quise hacer un recorrido virtual para todas las personas que no pudieron ir al Estudio 1. La repetición de algunos símbolos que se me aparecieron en el camino hizo que me decante por un ritual en específico: la wilancha. Un ritual en el que se sacrifica a una llama, sacándole el corazón y algunas tripas para entregarlas en la tierra. Este ritual se suele realizar para que la cosecha vaya bien. En mi caso, quise hacer una wilancha con un niño Jesús, figura religiosa que se me apareció constantemente en el proceso. Me pareció necesario e interesante profanar su imagen por varias razones. Se dice y estudia mucho acerca de cómo la cultura aymara pudo sobrevivir a la colonización, señalando que los españoles encontraron equivalentes de la religión aymara en la religión católica. Entonces, yo quise hacer algo a la inversa, usar al niño para contar historias aymaras, pues hay registro de varios mitos en los que se sacrifica a un niño o se hace que llore en la cima del cerro para que llueva en tiempos de sequía.

Adriana Herrera (ACHE)

Retrato a través de noticias – Instalación

Los hechos actuales respecto a la pandemia han ocasionado diversas reacciones en la población. Mucha información ha sido publicada, compartida y enviada por medio de las redes sociales dependiendo el interés de cada emisor, esto ha despertado diversas emociones y tal vez incertidumbre en un medio donde se navega sin verdadera certeza de lo que se ve o se dice. Este proyecto simula esa situación, tomando en cuenta que mi familia y yo fuimos víctimas del virus y ante tanta “información” consumida en casi un año realmente nos dimos cuenta de que solo estábamos des-informados.

Adiba Rojas

Caber en viernes, lo que era lunes – Performance

Caber en viernes lo que fue en lunes surge desde una reflexión sobre el tiempo y el cambio que este supone, el mismo nombre trata de reflejar un avance cronológico, habla de una fecha específica en la que comenzó dicho cambio. En algún lunes del 2016, la conjunción de lo que me hace ser se empezó a desvanecer y las borrosas líneas de mis márgenes se comenzaron a extender. El entorno demandaba un nuevo movimiento al cual disimuladamente y muy inconscientemente, le inventaba espacio. Martes, 2017. Al principio, negaba el hecho y trataba de caber, pero termino en caer, caer, caer. El caparazón en el cual me gustaba descansar se empezó a quebrar…y empezó a picar. Miércoles, 2018. Al año siguiente en la misma fecha, que esta vez caía en miércoles, decidí escapar, y jalar, jalar, jalar, pero el caparazón al cual todavía estaba unida por un hilo, no pasaba por la pequeña apertura de la realidad. Jueves, 2019. Empecé a girar y empecé a saltar, empecé a saltar y empecé a girar, me empecé a enredar. Viernes, 2020. Se empezó a desanudar y parecía que podía avanzar.

Mi nombre es Adiba, tengo 23 años y soy de la ciudad de La Paz, Bolivia. Actualmente me encuentro terminando la carrera de diseño gráfico en la Universidad Católica Boliviana, en realidad desde que salí del cole sabía que quería estudiar artes, pero por diferentes razones acabe estudiando diseño, no fue hasta el 2018 que comencé a estudiar artes en la Academia Nacional de Bellas Artes Hernando Siles, sin embargo valoro mucho haber estudiado diseño ya que considero que me ha entrenado en un pensamiento de diseño, el cual utilizo para mis creaciones artísticas y me ayuda mucho a encontrar coherencia en la obra, al menos desde mi punto de vista. A la par de todo esto, estudié danza desde mis 12 años, probé varios estilos, no seguí uno en concreto, fue algo más informal que formal, pero de hecho siento que el movimiento corporal es lo que más me interesa actualmente y es algo que me da mucha curiosidad para exportar y crear. En los últimos años me ha interesado mucho la botánica, la antropología, algunas ideas filosóficas sin embargo, algo que trato de generar en mis obras, es el menor daño al medio ambiente, por eso pienso mucho en los materiales que voy a utilizar, y donde van a acabar después de que la obra termine. Sin duda es algo que por el momento me hace ir lento porque varios materiales del arte tradicional o contemporáneo son bastante tóxicos o generan muchos residuos, pero siento que a la vez es algo que me hace encontrar soportes diferentes o ampliar soportes ya conocidos (por ejemplo el cuerpo).

La obra que presenté en la muestra Juntucha Hiperenlaces, trata de un pedo mental materializado en mi cuerpo y otros elementos: una soga, una silla, que tengo desde la infancia, y una polea. Trata específicamente de no caber en el presente (o sentir cierta incomodidad) por tratar de caber en el pasado, es algo así como que la zona de confort se quedó pequeña y se redujo a una silla pequeña donde claramente no se cabe. El título viene de esa reflexión, y quiere expresar el transcurso del tiempo…la misma fecha en diferentes años, haciendo referencia al avance que se tiene a lo largo de la semana, por ejemplo, si un cumpleaños cae en lunes este año, al siguiente caerá en martes, al siguiente en miércoles y así sucesivamente. 

Cholo Chontano

 Postgrabado – Linografía con látex

La obra nace gracias a un meme que dice: Lero lero candelero produces contenido gratuito en internet. Lo que me llevó a investigar las herramientas para reclamar tu autoría en distintas plataformas y redes sociales, el más común es el username (en redes), y otro es la marca de agua (en distintas plataformas). El username o la identidad que decidimos mostrar en redes al igual que un nombre cualquiera siempre está asociado a alguna acción, gusto y hasta incluso sentimiento; uno “se siente…”, “quiere estar…”, “es como…”, “está…”, Es “un poco…”

Se ha hecho una convocatoria virtual para exponer obra en los perfiles de mis seguidores en instagram, las personas que han respondido a esta se les ha hecho un sello de su username, para realizar una marca de agua suya en redes. 

Soy un estudiante de la carrera de artes que se especializa en grabado y técnicas de impresión. El tema principal de mi obra es la autoría, sobre todo en redes sociales como instagram, que si bien es una red que varios artistas visuales usan como una plataforma de exposición, hacemos contenido gratuito para esta y no creo que sea diferente de otra red social usada como plataforma. Es por eso que he utilizado en un primer experimento los usernames de distintos usuarios de instagram (fueron 10 voluntarios), e hice sellos de estos para exponer sus perfiles. 

De esta experiencia surgieron las preguntas ¿Cómo renunciar a mi autoria? ¿Cómo expandir mi autoría? Me parece que el experimento de exponer los usernames en los distintos perfiles de IG funcionó como una forma de expandir mi autoría. Y para lograr renunciar a ella, se hizo una acción de tipo burocrático en la que distintos artistas que vinieron a ver la muestra renunciaron a ella de manera simbólica por medio de un documento firmado y sellado.