Venga le digo: parasitando ARTBO en el barrio San Felipe

Jenny Diaz <3, Samuel Lasso <3

San Felipe es un barrio de la ciudad de Bogotá que se ha convertido en el distrito de arte más concurrido en la ciudad. En los últimos cinco años se ha minado de galerías, restaurantes y cafés que acompañan las dinámicas del mundo del arte contemporáneo y su consumo voyerista/exhibicionista, lo que ha generado un proceso de gentrificación que incrementa los costos de vida en general y el precio de la vivienda en particular. Eventos como la última Feria ARTBO (2021), que tuvo como epicentro el barrio San Felipe, crean la oportunidad para Venga le digo, un proyecto curatorial que adopta una forma parasitaria que se alimenta de las lógicas y escenarios como las ferias de arte que deriva otras dinámicas entre los habitantes del barrio San Felipe, los públicos, artistas y obras invitadas. De esta manera la curaduría busca resaltar el proceso de gentrificación del barrio y generar formas alternativas en las que los asiduos habitantes no sean desplazados, sino por el contrario involucrados en las prácticas artísticas contemporáneas. 


búsquedas, magnetismxs, espacixs, cuerpxs, economía, energía, movimiento 

Imaginar otrxs formas de encuentro 

contemplar  

cosas / espacixs / cuerpxs 

Transformar los encuentros cotidianos es el móvil principal de Venga le digo, un proyecto que parte de la alianza entre artistxs, curadores y lxs dueñxs de los locales comerciales del barrio San Felipe, lugar afectado por la vieja fórmula de gentrificación del arte que desplaza las dinámicas del vecindario y a sus habitantes. Más que una queja frente al modelo de gentrificación, que aumenta los costos de vida bajo una lógica elitista, Venga le digo parasita las fechas y espacios en los que se realiza la feria de arte de Bogotá ARTBO, proponiendo así un recorrido paralelo en el que las obras de lxs artistxs invitadxs cohabitan y se mimetizan en los 6 locales comerciales seleccionados. 

La selección de las obras, artistxs, espacios y hasta la conceptualización del proyecto parte de lo absurdo, la intuición y el azar, en el que más allá de criterios razonables, atribuimos la realización de este evento a fuerzas magnéticas que movilizan e interconectan los encuentros entre las obras, lxs artistas, lxs comerciantes y los espacios. 

“la magnetita atrae el hierro; la causa es que tiene alma”

PD: En Venga le digo somos escépticos a categorías como el arte relacional, pero creemos que es posible imaginar alternativas económicas en las que el arte sea un artículo de primera necesidad, por esto las obras expuestas pudieron ser adquiridas a precios de “la tienda del barrio”.

Artistas y su emplazamiento en los locales del barrio

S2 en la Clínica del vidrio, negocio que tiene 25 años funcionando
S2

Desde Argentina nos llega el estreno mundial del último sencillo del artista Miguel Garutti “S2” Música inspirada para un grupo de gansos que habitan el parque Palermo, desplazados a causa del proceso de gentrificación de su entorno. El artista crea está pieza electroacústica como un concierto de despedida audible para los gansos, reproducidos en autos enchulados con potentes sistemas de sonido. Música para gansos nos recuerda las afectaciones que generan los procesos de gentrificación en sus habitantes.

Villlamil y Villamil intervienen la tienda de Doña Mary en San Felipe con su línea de bebidas refrescantes Vortex “un vórtice de sabor”. Los artistas presentan una obra site-specific que se adapta y se camufla en las dinámicas de la tienda. Vortex se compone de una línea de bebidas instantáneas a la venta y una intervención en la fachada del local, esta obra es un portal, un espacio de transición, una zona intermedia entre las dinámicas voraces que suceden en el barrio y en espacios que se resisten o se sumergen en el proceso gentrificador. Vortex permanecerá de forma permanente en la fachada a pedido de Doña Mary.

Vortex en la fachada de la tienda de Doña Mary, abierta desde hace 5 años

Laminomania Dragón es el nombre del taller de orfebrería y escultura de los hermanos Capera. Inspirados en los videojuegos como Mortal Kombat, los hermanos crean piezas de autor. Exclusividad garantizada. Estos dos artistas invitados llevan en San Felipe 30 años trabajando, conocen bien a sus vecinos y son el punto de encuentro cada fin de semana. Sus obras responden a otras formas y estéticas que suelen ser marginalizadas en el arte contemporáneo, de ahí que su participación en el proyecto es el punto de anclaje entre la comunidad del barrio y los denominados mundos del arte.

Carolina Rosso presenta sus uroboros como parte de su obra Tragar. Tragar es símbolo del consumo y capitalismo voraz propios de nuestra sociedad contemporánea. Durante Venga le digo el uroboro hecho de pan convivía junto a los demás productos de la vitrina de la tienda de Doña Mary. La potencia magnética de Tragar rompe la cotidianidad del local al atraer las miradas en medio de la multitud de productos empaquetados, mientras nos sumergimos en nuestros rituales de autoconsumo.

Rolin Stong en la tienda de Doña Mary

Hetera Friné, discípula de Franca Sozzani y Anna Wintour y nacida en los suburbios de Cundinamarca, lanza el primer número de su revista Rolin Stong. Friné es una diva apasionada por la moda, la televisión y el internet, estas pasiones la han llevado a crear su propia revista en la que apropia marcas icónicas de la moda internacional, para contarnos su historia, su vida en la periferia de Bogotá, sus luchas por ser contratada por Netflix y sus opiniones sobre el denominado arte Kitsch.

Interiores de Rolin Stong

Bala con sus iconografías perreofeministas para el mal de amores y Javier Fabregas con sus dibujos inspirados en los sótanos del infierno convivieron en una de las tiendas más concurridas del barrio liderada por Derly, donde todos los fines de semana mecánicos y trabajadores de la zona asisten para culminar su jornada laboral; los mensajes y las temáticas de estos artistas encontraban diálogos de acuerdo y desacuerdo bajo las prácticas patriarcales que suceden en este recinto.

Piezas de Volpato en Alpine, especialistas en automóviles con 30 años de experiencia

La artista Argentina Julia Volpato nos entrega las llaves de su corazón, para hacer siluetas de amor bajo la luna. Aproveche ahora, edición exclusiva por tiempo limitado. Volpato recorrió las calles en busca de grafismos erróneos, borrones en las paredes y líneas aparentemente sin sentido que se observan en los grafitis, en una insistencia por repetir estos gestos creó varias placas de stencil con materiales industriales para dotarlos de una cierta permanencia.

Las obras de Felipe Barreiro nos recuerdan la poesía del gran Eddie Santiago “Es que encierras tanto amor, que tú me quemas”. Rodeado de motores, grasa y fuego, los volcanes y los mensajes de Barreiro hablan de la fuerza de la vida, los dogmas y las violencias que nos limitan.


Jenny Diaz, Curadora RFLColombia ,1986. Actualmente soy curadora en la Comisión de la Verdad y co curadora del colectivo Venga le digo. Hábito los bordes, las fracturas, las tensiones entre la curaduría independiente y los Museos de Memoria, en un país marcado por la continuidad del conflicto armado tras la firma del acuerdo de paz. Fui curadora en el Museo de Memoria de Colombia y Museo Claustro San Agustín. Mi práctica curatorial parte de posturas críticas sobre el contexto social y político en el que se inscribe, más allá de las lógicas paralizantes de lo políticamente correcto, creó escenarios caóticos y absurdos que incomodan las lógicas institucionales para dislocar la rigidez de los formatos académicos en los que se enmarcan los estudios sobre la violencia, la memoria y el conflicto armado en Colombia. Busco crear formas curatoriales disruptivas para evidenciar  la censura y homogeneización de los regímenes políticos hacia las prácticas artísticas. Ejerzo una curaduría feminista, por lo que provoco reflexiones y practicas anti patriacarles en los espacios contemporáneos (un ejemplo es el trabajo que he desarrollado con Julieth Morales mujer de origen Misak y colectivos queer como House of Tupamaras, Love Lazers).  Propicio alianzas locales y transnacionales, la amistad y la contaminación como métodos del trabajo curatorial  (el proyecto Spread/spread-hub cocurado con  Juan Betancurth se basó en el contagio y la experimentación entre artistxs de diferentes partes del mundo).

Samuel Lasso Pasto, Colombia,1991. Se graduó con máximos honores de la Universidad del Museo Social Argentino en Buenos Aires, Facultad de Artes Visuales. En su practica ha obtenido diversas becas que le permitieron participar en programas alternativos paralelamente a su formación universitaria tales como el Centro de Investigaciones Artísticas, AR. La Escuela Incierta en Lugar a Dudas y la Beca Flora ars + natura en Colombia. En el 2015 se le otorgó el Primer Premio de Arte Joven Embajada de España y Colsanitas, CO; En el 2017 recibió la Primera Mención en la Bienal de Bahía Blanca, ARG. Y fue nominado para la Beca de Cisneros Fontanals Art Foundation. En el 2018 fue invitado a la residencia Hawapi y al siguiente año a la residencia de “Al Lado” en Perú. Sus proyectos han sido exhibidos en países como Brasil, México, Perú, Colombia, Estados Unidos, España y Argentina. Paralelo a su trabajo como artista también realiza proyectos de gestión independiente como director artístico en HILO Galería y Cofundador de Escalera Estudios en Argentina. Actualmente hace parte del colectivo curatorial Venga le Digo.

ENTREVISTA / CONVERSACIÓN: Gracia Doré Luévano

Javier Zugarazo Tamayo <3

Gracia es una agente del arte originaria de Chihuahua, y digo agente porque como muchos de nosotros su quehacer no es uno, es docente, investigadora, gestora, etc. Es maestra en Artes Visuales por el Posgrado en Artes y Diseño de la UNAM, y en 2020 fundó y dirige el proyecto Aridamérica, una plataforma de investigación, identificación, mapeo y creación de redes en el arte norteño de México.


6 de septiembre 2021

Javier Zugarazo: ¿Qué ves?

9 de septiembre 2021

Gracia Doré: Me parece interesante abordar esta pregunta teniendo en mente aquella obra del rinoceronte de Alberto Durero, aquel que dicen que dibujó sin haber conocido antes a un rinoceronte. Pues bien, yo si conozco lo que veo, hasta cierto punto, pero la respuesta de lo que yo veo será tal vez lo más confiable que tengan sobre este sitio. A penas amanece, voy caminando por una calle muy amplia del centro con vista al cerro de la Pacheco, el cielo es rosa, ya antes he mencionado que a los chihuahuenses nos encanta sacar el tema del cielo. Todavía hace calor así que me topo con algunas personas que también corren con la cara sudada.

En esta ciudad las madrugadas y las noches son los horarios más activos en verano, el clima rige muchas de nuestras actividades. Veo pasar un camión que viene desde punta oriente y que atraviesa toda la independencia, va lleno de gente directo a la maquila. Ellxs también madrugan, madrugan más que yo, claro. Y trasnochan.

Veo también unas casas de adobe, unas casi cayendo, me recuerdan también a los edificios del centro de Ciudad Juárez que vi este fin de semana, hay cosas que acá simplemente se dejan caer.

De pronto me topo con la ventana de una de estas casas, me reflejo y me veo a mi misma, soy como esa persona que dice la biblia que ve su reflejo y luego se olvida de cómo es (creo que lo dice en tono de reprensión).

Para Alberto Durero no fue tan difícil desarrollar una imagen casi exacta del rinoceronte porque se lo describieron muy bien usando referencias que él conocía, incluso le ayudó unos dibujos todos feos que le hizo algún indocto del arte tratando de retratar a ese unicornio gordo. En este caso no sé si soy quien sabe describir o si soy la indocta.

¿Qué ves? Es también el título de un proyecto que dirigí a principios de 2020, por cierto.

13 de septiembre 2021

Javier Zugarazo: O quizás eres las dos. Reconocer los espacios que nos rodean pasa por esa pregunta. Pareciera que somos expertos en los espacios que habitamos porque los vemos todos los días. Pero al aplicar este ejercicio de observación encontramos elementos que ignorábamos, o redescubrimos otros que teníamos por fijos pero que han mutado.

La pregunta con la que iniciamos esta conversación quise que fuera la misma que tu lanzaste en los primeros meses de confinamiento, del pinche covid.  Siento que aquello que comenzó por asomarse a la ventana y describir que es lo que hay se extendió con el proyecto Aridamérica a ¿qué vemos en el arte norteño? Pero no qué vemos nosotros desde el afuera, sino que ven los participantes de ese arte, cómo es esa autopercepción y cómo está mediada.

Con estas miradas de reconocimiento ¿Qué ves en el arte norteño? ¿Cómo lo percibías antes de Aridámerica, y cómo lo concibes ahora?

17 de septiembre 2021

Gracia Doré: Resistir, esa es la constante.

Antes de Aridamérica me preguntaba mucho qué es el norte, como una especie de construcción de retórica norteña jaja, pero en medio de estar preguntando qué es para los demás el norte, me di cuenta de que son muchos los ejes que atraviesan este territorio, que generar un único discurso es seguir alimentando los clichés de lo que se es.

Está este fenómeno, que la otra noche hablaba con amigues en Parral, sobre la mitificación de las ciudades, tanto del que busca habitarlas como de quien las habita y se cree su propio mito. Creo que esto pasa mucho en un México dividido en dos (o tres), generamos mitos del norte, del centro y del sur, porque no nos conocemos y a veces es cómodo incluso auto exotizarnos. En cuanto al norte puedo decir que hay muchos nortes, tan solo en este estado no es lo mismo el norte del desierto de Cd. Juárez, que el de los campos menonitas, el de la Sierra o el de la Cd. de Chihuahua, pero una constante que veo es la resistencia.

A parte de presumir el cielo presumimos mucho el resistir el clima, resistir el calor y resistir el frío, pero creo que eso es lo de menos, nuestras luchas geopolíticas abarcan otras tantas batallas diarias y esto también lo veo en el arte, no solo en la producción artística, también en la gestión cultural y en las instituciones, mantenerse viva con poco, muy desértico el asunto, pero creo que por esta misma condición el arte norteño es muy directo, claro, no generalizo, pero hay poco tiempo y recursos para rodear.

22 de septiembre 2021

Javier Zugarazo: Es sintomático que la constante que elegiste sea una acción. Resistir da cuenta del contexto al que se enfrentan, tú y los demás participantes del norte, un perenne tener en contra algo.

Me acuerdo de una frase que escribiste en el prólogo para el libro de Aridamérica sobre crear siempre con la conciencia de que lo creado será breve, te cito “No es terreno fácil, cualquier intento, como la vegetación, son efímeros, uno sabe eso desde que emprende algo aquí: que probablemente tendrá una vida corta.”¹

Resistir pasa siempre por imaginar una estrategia, pensar en el cómo nos enfrentaremos al agreste territorio para continuar vivas. Desde la forma, creo que tú y los agentes con los que trabajas están construyendo enlaces, dialogando, propiciando una reflexión conjunta para compartir estas formas de resistir. Pero en el contenido, en la creación ¿en qué artistas, obras, piensas cuando enuncias resistencia? ¿A qué te refieres cuando dices que el arte norteño es muy directo?

30 de septiembre 2021

Gracia Doré: Justo cuando menciono lo directo, hago referencia a la economía de los recursos discursivos relacionados con el ambiente desde donde se trabaja, los aspectos y ejes que guían, tanto obra como otros proyectos, son muy puntuales, es fácil reconocer los mismos ejes y problemáticas que nos atraviesan aquí en el mismo arte. Como antes mencioné el territorio continuamente nos define y en un ambiente árido se trabaja a contra tiempo y con pocos recursos. Esto también se vincula con los proyectos de «vida corta» que en realidad, más que morir es un mutar y moverse, porque aunque los proyectos terminan su ciclo, sus gestrorxs no.

En cuanto a la resistencia pienso en artistas como Marcia Santos, trabajando con ejes como el cruce fronterizo, pero también desde su gestión en centroX16, en producciones como Procesos de línea, quienes desde lo colaborativo gestionaron espacios de resistencia para mujeres artistas y trabajadoras de la industria maquiladora o en el trabajo de Jorge Scobell y Paco Burrola con Luces brillantes, quienes resisten enunciando desde el vídeo a personas de la diversidad poco visibilizadas en el estado de Chihuahua. 

Recientemente, para la presentación del libro de Aridamérica 2020, Alejandro Luperca comentaba sobre la gestión en solitario, él desde Cd. Juárez llevó un proyecto que todxs saben que admiro mucho: Proyectos Impala, mencionaba justo este anhelo de haber tenido más soporte y acompañamiento durante este proyecto, vínculos que actualmente tratamos de generar y alimentar, pero que debido a las características de nuestro territorio es muy complicado sostener.

08 de octubre 2021

Javier Zugarazo: “¿y si generamos nuestro propio lugar, nuestro propio espacio, un lugar simbólico donde no temamos parecer rancheros? “²

En mayo del 2020 escribiste un texto para esta misma revista títulado Covid Norteño, eran los inicios de esta eterna pandemia. De dicho texto traigo dos puntos para terminar con esta charla. El primero es alrededor de la siguiente frase “luchamos mucho por evadir lo que somos por meternos en una cajita de verdaderos artistas contemporáneos”, dentro de tu práctica múltiple ¿cómo resistes a este amoldamiento irradiado desde los centros?

El segundo es sobre la búsqueda de un lugar común. Sé que apenas ha pasado poco más de un año de que escribiste aquello y que los cambios no son rápidos ni deben ser evaluados por su velocidad, pero, ¿sigues viendo al arte norteño como islas separadas?

15 de octubre 2021

Gracia Doré: Es difícil resistir al centro (o centros), el sistema de legitimación del arte que hay en México casi te exige amoldarse a ciertos discursos y formas de hacer para ser vistx, pero creo que al menos en mi práctica he podido ver que las dinámicas de escucha han sido clave fundamental, no solo de lxs artistas o de quienes participan en los proyectos, sino una escucha y lectura constante del entorno, del nosotrxs en situaciones fuera de la práctica artística dura, donde nuestro navegar se da de  la manera más cotidiana y buscar llevar esas dinámicas al área del arte.

En cuanto a ser islas, creo que lo seguimos siendo, no obstante han habido avances, se han generado más puentes. Lo veo en los vínculos que poco a poco se forman con Chihuahua y Ciudad Juárez, también con Sonora, pero como dicen por ahí “una golondrina no hace primavera”, falta mucho y ya antes se han hecho intentos, sin embargo ahora hay más herramientas y consciencia del afuera y del adentro.

¹ Doré Luevano, Gracia, ed., Aridamérica (México: 2020), 9.

² Doré Luévano, Gracia, «Covid Norteño», Chiquilla electrónica, 4 de mayo de 2020, https://chiquillaelectronica.com.mx/2020/05/04/covid-norteno/


 

DEL PARAÍSO TERRENAL AL #PARADISE

Sebastián Terrones <3

En 2019 Sebastián Terrones presentó esta pieza dentro de la residencia AkiAora en Tulum Quintana Roo. Dicha presentación consistió en una conferencia performática guiada a través de la lectura de un guion con la intervención de Colón y un Narrador ubicado en la actualidad; un menú, y la posterior degustación de los alimentos. De la obra presentamos aquí el texto del guion, el menú y el registro fotográfico.


En medio del camino de la vida me encontré en una selva oscura porque la recta vía había perdido¹; y si bien, tanto el conocimiento popular como el sentido común de nuestra era siempre nos advierten de los riesgos latentes del infierno, tristemente la malicia que se esconde tras las imágenes e historias de los paraísos suelen ser mucho más perversas. A continuación una breve narración del nacimiento y la continuación de uno de éstos.

COLÓN*. “Aquí hay unas grandes lagunas ~(Y BELLAS PLAYAS)~, y sobre ellas, un arboledo de maravilla, y aquí en TODO EL LUGAR ES todo verde y el cantar de los pajaritos que parece que el hombre nunca querría partir de aquí, y las manadas de los papagayos que oscurecen el sol; y las aves y los pajaritos de tantas maneras y tan diversas de las nuestras que es maravilla; y después hay árboles de mil maneras y cada fruto a su manera, y todos huelen que es maravilla […] [p. 18]

Y ahora, entre tanto que vengan noticias de esto, de estas tierras que nuevamente he descubierto, en que tengo sentado en el ánima que aquí es el Paraíso Terrenal.” [p.103]

NARRADOR. Fácilmente podríamos imaginar las mismas palabras siendo utilizadas hoy en día en cualquier anuncio publicitario turístico de la zona, desde Cancún hasta Bacalar; a lo largo y ancho de todo el Caribe, y por supuesto en la nueva joya de la corona que es Tulum.
Repitiéndose en espectaculares carreteros de grandes inmobiliarias, anunciando nuestra última oportunidad de hacernos de un cachito del paraíso.
En algún anuncio, o mejor dicho anunXio, siempre con “X” de ciertos complejos turísticos monopólicos que se asemejan más a Disneylandia que a cualquier otra cosa de la zona.

En algún promocional gubernamental, anunciando además de la belleza intrínseca del idilio tropical, la inigualable oportunidad económica de su explotación.

O en uno de los cientos de miles de posts de Instagram, de exuberantes mujeres blancas con poca ropa y bronceados perfectos posando en la playa, adornadas por un frenesí interminable de hashtags.

No obstante estas palabras serían escritas hace más de 500 años, por el mismísimo Cristóbal Colón, aquél al que algunos todavía osan llamar “Él Descubridor del Nuevo Mundo”.

Una situación sin duda interesante dada la remarcada narración de benevolencia, aprecio, asombro, admiración y éxtasis paradisíaco constantemente expresada por Colón y sus allegados. Contrastada en todo momento por la historia de violencia, saqueo, explotación, violación y exterminio que asolarían al Caribe y posteriormente al resto del mundo colonial a partir del año 1492.

¿Qué implicaciones y deseos existen frente a dicha paradoja?

¿Frente a esos modos de ver?

¿Frente a esos modos de imaginar?

¿Frente a esos modos de manifestar a los y lo Otro.

COLÓN. “Luego que amaneció vinieron a la playa muchos de estos hombres, todos mancebos, como dicho tengo, y todos de buena estatura, gente muy hermosa: con cabellos no crespos, y gruesos, como sedas de caballo, y todos de la frente y cabeza muy ancha más que otra generación que haya visto, y los ojos muy hermosos y no pequeños, y ellos ninguno prieto, salvo de la color de los canarios, […] con piernas muy derechas, todos a una mano, y sin barriga, salvo una muy bien hecha.» [p.11]

«No puedo creer haber visto gente de tan buenos corazones y francos para dar y tan temerosos que ellos se deshacían todos por dar a los cristianos cuanto tenían.” [p.51]

NARRADOR. Gentes hermosas, gentes de buen corazón, mancebos, siempre mancebos, no solo jóvenes de cuerpos bellos; sino también mancebos, es decir infantes, criados, siervos y concubinas.
Seres pasivos pero funcionales, prestos a servir.
Mancebos, siempre mancebos.

COLÓN. “Ellos deben ser buenos servidores y de buen ingenio, que veo que muy presto dicen todo lo que les decía, y creo que ligeramente se harían cristianos; que me pareció que ninguna secta tenían.” [p.11]

NARRADOR. Hay quienes dicen por ahí, y de manera muy acertada, que con este simple acto, resumido en tan solo 6 palabras, Cristóbal Colón desencadenaría una de las mas grandes revoluciones de la época, la cual daría origen al nacimiento del racismo y por ende al Hombre Moderno, con “H” mayúscula, al dudar de la humanidad absoluta de aquellos indios mancebos.²

Duda que con el tiempo mutaría y sería transferida a los africanos trasladados al Caribe y al resto de las Américas, para saciar la necesidad de mano de obra esclava de los monocultivos de algodón e ingenios azucareros, ante el repentino declive de las poblaciones nativas, como sería el caso de los mismos Arahuacos, aquellos habitantes de las islas caribeñas de los que Colón no parecía cansarse nunca de llenar de adjetivos positivos, pero que tan solo en cuestión de unos pocos años, pasarían de ser una población de cientos de miles, a menos de 30 mil, terminando por ser casi exterminados por la mano de los españoles.
Sin duda una historia terrorífica, pero bastante conveniente, si es que se le puede llamar así, en relación a nuestras inquietudes y preguntas.

COLÓN. “Y llegando yo aquí a este cabo vino el olor tan bueno y suave de flores o árboles de la tierra, que era la cosa más dulce del mundo.» [p. 17]

«Tierras llenas de diversos árboles de mil maneras e infinitas palmas.” [p. 29]

NARRADOR. ¿Qué se esconde detrás de aquel hermoso y exuberante Paraíso Terrenal?

¿Habría que dudar por completo de las imágenes que nos presentan Colón y compañía?

Quizás la respuesta a esto sería dudar a medias, creer pero no dejarse engañar, ver pero ir más allá de la superficie, es decir, no negar necesariamente la veracidad parcial de lo descrito o percibido por los exploradores del “Nuevo Mundo”, pero siempre cuestionar sus modos de ver, sus construcciones estéticas, su producción de imaginarios y los objetivos o repercusiones de estos.

Por lo tanto habría que entender que la estética, además de ser aquel lugar al que vamos de vez en cuando a cortarnos el pelo, hacernos las uñas y ponernos guapas, guapos y guapes, también es una herramienta sensorial y cultural para percibir, interactuar, entender y representar al mundo, y que, como cualquier otra herramienta, es imposible desentenderla de intenciones políticas, económicas o de control.

Escucharon bien una herramienta de control… Una herramienta política y económica… como lo fue el Barroco, el Orientalismo, el Mecanicismo y demás cosas aburridas del arte… Una herramienta colonial.

Una colonialidad del ver, del sentir, del imaginar.³

COLÓN. “Porque creo que allí es el Paraíso Terrenal, adonde no puede llegar nadie, salvo por voluntad divina. Y creo que esta tierra que mandaron descubrir Vuestras Altezas sea grandísima y haya otras muchas en el Austro del que jamás hubo noticia.” [p. 101]

NARRADOR. Paraíso Terrenal, Idilio tropical, Paraíso Tropical, Paraíso sobre la tierra, #Paradise… Creo que ha llegado el momento de hablar de las implicaciones tanto teóricas, como prácticas de la imagen y la exotización del PARAÍSO.

Teológicamente el Paraíso es aquel espacio destinado por mandato divino a brindar descanso eterno, e infinitas recompensas a los hombres justos.

Hombres justos, Hombres con H mayúscula, Hombres suficientemente dignos para merecerlo, encontrarlo, descubrirlo, hacerlo suyo, conquistarlo. Hombres justos… Hombres blancos.

En ese sentido el paraíso, ya sea celestial o terrenal es y siempre ha sido un espacio excluyente y elitista, donde mientras algunos gozan, otros están destinados a servir y ser sacrificados como objetos de consumo.

COLÓN. “Entendió también que lejos de allí había hombres de un ojo y otros con hocicos de perros que comían hombres, y que a los capturados los degollaban, les bebían la sangre y les cortaban su natura.” [p. 24]

NARRADOR. Serpientes, tentación edénica, maldad al acecho… como en toda narración cristiana y occidental, no podría faltar el binarismo dicotómico. Cíclopes, Hombres perro y Caníbales… caníbales, Caribes, indios insumisos, ya no mancebos sino rebeldes, mayas sublevados en pie de lucha, negros cimarrones, infiernos verdes, el gran despoblado… ¡Cruzoob!

¿Problemas en el paraíso? O un ¿Paraíso problemático? Amenazas reales e imaginarias, pero no necesariamente inconvenientes; más bien útiles para enaltecer el relato y el imaginario del paraíso y la superioridad de los Hombres Blancos, pues la cosa ya no solo se trataría únicamente del mérito del descubrimiento, sino también del de la lucha, la conquista y el triunfo sobre una supuesta maldad externa que amenaza la extracción de los regalos del paraíso.

El nacimiento al unísono del <<Ego Conquiro>>, el Yo Conquistador⁴, luchando contra los supuestos salvajes, los incivilizados, los incultos, los flojos… A la par del nacimiento del Yo Mesiánico, salvando a aquellos supuestos salvajes de si mismos, de su primitiva existencia, de su pobreza, de su desempleo, de su apatía, del subdesarrollo.

COLÓN. “Todo lo que veía era tan hermoso, que no podía cansar los ojos de ver tanta lindeza y los cantos de las aves y pajaritos. Vinieron en aquel día muchas almadías o canoas a los navíos a intercambiar cosas de algodón filado y redes en que dormían, que son hamacas.” [p. 24]

NARRADOR. La parafernalia continúa…

COLÓN. “Había avecitas salvajes mansas por sus casas; había maravillosos aderezos de redes y anzuelos y artificios de pescar.” [p. 21]

NARRADOR. Alguna vez escuche a alguien hablar del turismo como “La Industria Blanca”, eso en relación a su supuesta carencia de chimeneas y su igualmente supuesto bajo impacto ambiental, lo cual no podría estar más alejado de la realidad. Sin embargo, creo que difícilmente podríamos encontrar algún otro concepto más adecuado para describir dicha industria, como el concepto de la Blanquitud, la Blancura y el Blanqueamiento.

¿Qué es el Turismo y sus paraísos contemporáneos, sino una continuación exponencial, tanto en formas como en operares de la misma empresa blanca colonial iniciada hace más de 500 años?

Un monocultivo extractivo que convierte a todo aquello a lo que toca en imágenes vacías estáticas, desvinculadas de los territorios y las culturas orgánicas locales, destinados únicamente a satisfacer el placer sensorial y de visibilidad de unos cuantos.

Al menos las fabricas, minas y maquilas, tienen la decencia de presentarse como lugares desagradables e indeseables, ante los ojos del explotado.

COLÓN. “Hallaron muchas estatuas en figura de mujeres y muchas cabezas en manera de caratona muy bien labradas. No sé si esto tienen por hermosura o adoran en ellas. Había perros que jamás ladraron;” [p. 21]

NARRADOR. Aunque a simple vista pareciera que <<turismo>> sea una palabra sencilla escrita con una «T», una “U”, una “R”, una “I”, una “S”, una “M” y una “O”. Al observar cuidadosamente es posible apreciar como también además de su relación evidentemente colonial, también se escribe con la:

“F” de Franco, siendo aquella dictadura, la cual inauguraría a dicha industria como fuente económica a gran escala, mientras reprimía, torturaba, desaparecía, violaba y mataba.⁵

Con una “D” de Díaz Ordaz, quien un año antes de la matanza de Tlatelolco, ante el ejemplo del gran éxito del Franquismo en dicha empresa, iniciaría los esfuerzos para convertir a México en uno de los mayores centros turísticos del mundo.

Y también con una “S” de sangre, como la que se derramaría aquel 17 de Mayo del 2012 en Tulum, tras los disparos que acabarían con la vida de Álvaro López Joers, quién se encargaba de llevar la defensa jurídica de 40 personas en contra de los intentos de desalojo de sus predios en la playa, ahora convertidos en algunos de los hoteles y clubes privados de playa más populares y elitistas de la zona⁶. Sangre interminable.

COLÓN. “Las casas eran más hermosas que las que habían visto […] Eran hechas a manera de alfaneques, muy grandes, y parecían tiendas reales, sin concierto de calles, sino una acá y otra acullá y dentro muy barridas y limpias y sus aderezos muy compuestos. Todas son de ramas y de palma muy hermosas” [p. 21]

NARRADOR. Aunque el turismo se vista de palma, palapa, museo orgánico, festival artístico buena onda o villa eco-chic, turismo se queda.

No importa cuantas palabras paradisíacas y pseudo-espirituales, intente utilizar para encubrirse, el turismo no deja de ser la avanzada contemporánea de la misma empresa colonial, la vanguardia estética de aquella historia que nos ha conducido al colapso planetario todo por la avaricia y egocentrismo de unos cuantos.

“Cada fotografía tomada por un turista, (cada hashtag de Instagram) refuerza, su imposibilidad de uso del mundo, de experimentarlo, de habitarlo; es su modo de denegación permanente de lo que esta ahí. […] El turista no construye ni habita, menos aún piensa, […] prefiere que el curso de su vida se desarrolle en habitaciones mágicas, (en selvas maquilladas y en playas blanqueadas), donde todo se ponga por sí solo en su sitio al tiempo que él está ausente, reduciendo la vida a una contemplación de su impotencia de actuar.”⁷

Al final sus deseos e intenciones pese a la máscara o disfraz que porten, ya sea de yogui iluminado, amigo empresarial o explorador contemporáneo, difícilmente distan de lo ya acontecido.

COLÓN. “Al amanecer, desplegó las velas para ir a su camino a buscar las islas que los indios le decían que tenían mucho oro y de algunas que tenían más oro que tierra.” [p. 53]

NARRADOR. Y ahora sin más que decirles, y sin el ánimo de sonar mesiánico, me despido de ustedes con un par de palabras que pese a su antigüedad continúan resonando a lo largo y ancho del territorio.
“Amigos míos muy amados: no sé que esperáis para sacudir el pesado yugo y servidumbre trabajosa en que os ha puesto la sujeción a la Industria Blanca y sus imaginarios; hemos caminado por toda la provincia y registrado todos sus pueblos, y considerando con atención qué utilidad o beneficio nos trae la sujeción ha dicha industria […] Y no hemos hallado otra cosa que una penosa […] servidumbre y amargura».⁸

Buen provecho.


¹ Frase inicial de la Divina Comedia de Dante Alighieri s. XIV

² Análisis propuesto por Nelson Maldonado Torres abordado por Ramón Grosfoguel, «El concepto de « racismo » en Michel Foucault y Frantz Fanon: ¿teorizar desde la zona del ser o desde la zona del no-ser?» Tabula Rasa No. 16 (2012), p. 87-92.

³ Joaquin Barriedos, «La Colonialidad del Ver. Hacia un nuevo diálogo visual interepistémico»
NÓMADAS (2011).

⁴ Enrique Dussel, “Primera parte : desde el ego europeo: el en-cubrimiento” Plural Editores (1994)

⁵ Joan Buades «Exportando paraísos. La colonización turística del planeta» Alba Sud (2014)

https://aristeguinoticias.com/0709/mexico/tulum-tierra-de-ambiciones/

⁷ Consejo Nocturno «Un habitar más fuerte que la metrópolis» Pepitas de Calabaza (2018)

⁸ Discurso de 1761 modificado, atribuido al maya rebelde Jacinto Canek.

*Extractos literarios obtenidos de los Diarios de Abordo de los 4 viajes de Cristóbal Colón a las
Américas. Partes de los textos han sido contextualizados al castellano contemporáneo por el
autor.

Sebastián Terrones Portas (Yucatán, 1992). Artista Plástico e investigador. Sus trabajos problematizan los orígenes y las repercusiones socioambientales provenientes de las estéticas, narrativas, y violencias desatadas por el Sistema Civilizatorio Moderno Colonial. Haciendo hincapié de manera reciente en el análisis del paradigma de la Urbanidad Moderna como elemento de control biocida; la articulación de la estética como herramienta colonial de despojo en relación a los imaginarios paradisiacos tropicales; las interrelaciones entre naturaleza y cultura como elementos fundamentales para el sostenimiento y la reproducción de la vida; y la amenaza latente de los Ecofascismos, partiendo desde un análisis proveniente de la descolonialidad, los ecofeminismos, la ecología política y la práctica agroecológica.