Trilogía desde la colonia III: Caja Negra

Nora Pérez <3

Tercera y última entrega de esta serie, le anteceden Asunción y Transacción. A diferencia de la performatividad de las dos piezas pasadas, esta se encarna en libro-objeto.


Caja negra registra momentos históricos que configuran una dicotomía con eventos actuales. Es un registro de la memoria para entender el desastre a través del abandono.

El conocimiento: el poco acceso que hay en Guatemala, la resistencia hacia recibirlo, la idea de que está completamente encapsulado – accesible sólo a una élite, y la idea de que el conocimiento solamente surge a partir del libro impreso y esta en las bibliotecas. Son algunos de las cuestiones de donde parte este proyecto.

Caja negra, Nora Pérez, 2017. Imagen cortesía de Fundación Yaxs.

Partiendo de la Brevísima relación de la destrucción de las Indias de Fray Bartolomé de las Casas, dentro de Caja Negra se va haciendo un hilado de eventos y situaciones que se suman y acumulan dentro, y se sostienen al suceder en el presente, cuya referencia es extraída de internet: un acumulado de nuestra propia versión actual del conocimiento circular, o Enciclopedia.

Imágenes, frases y textos ayudan a des-encapsular ese conocimiento. Sin embargo, es colocado dentro de la «caja» de concreto, de la ciudad, de lo urbano. 

Caja negra (interior), Nora Pérez, 2017. Imágenes cortesía de la artista.

Caja Negra consta de diez cajas- cápsulas de concreto. Estas cajas son dejadas a la deriva en distintos espacios públicos relacionados al contenido, con la intención de que alguien las abra, que alguien descubra lo que contienen los escombros, o que simplemente se queden ahí, vayan a la basura o defina el azar lo que sucede con este conocimiento.

Puede llevarse esta caja.

Caja negra, Nora Pérez, 2017. Imagen cortesía de Fundación Yaxs.

Nora Pérez (Ciudad de Guatemala, 1989) es artista multidisciplinaria y diseñadora independiente con un interés especial por la documentación y los procesos de investigación. Cree firmemente en la importancia de la historia para explicar y entender un poco mejor el presente. Confía en el diseño, el arte y la comunicación como uno de los pilares estructurales de cualquier sociedad humana. Como artista ha participado en diferentes exposiciones nacionales e internacionales de las cuales destacan la Bienal de Arte Paiz curada por Cecilia Fajardo Hill en 2014 y La intimidad es política curada por Rosa Martínez en 2017. En 2014 obtuvo el tercer premio de la subasta de arte latinoamericano: Juannio, en su 50 edición. Utilizando como medios principales la performance, fotografía, grabado y el collage. Formó parte del equipo del medio digital Plaza Pública de 2012 a 2015, fue parte de Fundación Yaxs estando a cargo de la comunicación institucional, producción editorial basada en archivo, diseño y dirección de arte. Fue parte del equipo creador de la revista feminista Ruda, proyecto en el que fungió como directora creativa. Actualmente trabaja en proyectos propios de diseño, arte e investigación.

Ensayo Abierto

Cecilia Medina <3

El pasado 2 de julio nos despertamos con la noticia de que la Bienal de São Paulo se extenderá durante un año y que a partir de su próxima edición se realizará en años impares. Pocos meses antes, el 18 de mayo, La Bienal de Arte de Venecia -que preveía su 59° edición para el año próximo bajo la curaduría de Cecilia Alemani- anunciaba su postergación hasta 2022, donde tendrá lugar entre el 23 de abril y el 27 de noviembre.

Hasta aquí es todo comprensible: la pandemia por COVID-19 ha puesto al mundo del arte en espera. Entendiendo por mundo del arte a sus mercados, sus ferias y sus exhibiciones, porque es claro que los artistas no se han detenido y sus producciones sólo se han visto atravesadas por esta crisis sanitaria en un plano formal, pero de ningún modo en su más profundo carácter creativo.

Sin embargo, hay algo que decidieron las autoridades de la Bienal de São Paulo que demuestra su voluntad de superar las restricciones que imponen estos tiempos: un programa intermedio. Según consta en su sitio web bajo el título Adaptaciones en el Proyecto, a la expansión de espacios expositivos se le sumará la extensión en su tiempo de duración. A lo largo de estos meses y los del próximo año, se desarrollará un programa intermedio que involucra acciones de programación educativa, digital y pública.

La Fundaçao Bienal había lanzado en mayo de este año el sitio web con la publicación educativa de la presente edición y un ciclo de encuentros en línea que tuvo más de tres mil visitas. “Además, la red de instituciones asociadas sigue siendo uno de los ejes curatoriales centrales de la 34a Bienal. Así como al principio, la alianza con estos espacios se negoció de manera individual, según el potencial y las necesidades de cada institución, las eventuales adaptaciones partirán de un nuevo diálogo curatorial entre la Bienal y cada uno de los equipos” declaran en su web. Es en este marco, por ejemplo, tuvo lugar la inauguración Centropy, de la fotógrafa Deana Lawson, en la Kunsthalle Basel, marcando el inicio de una de las colaboraciones internacionales de esta Bienal.

Deana Lawson, Chief, 2019

Podríamos afirmar que la visión de los curadores de la Bienal y el modo en que concibieron esta edición, es lo que les ha permitido correr los límites de lo establecido en cuanto a formato, dinámica y extensión. La 34ª Bienal es una exposición en proceso, que además de presentar y problematizar obras, artistas y temas centrales -como lo son la producción artística y la sociedad contemporánea- también reflexiona sobre el proceso de concebir y organizar un evento de esta envergadura; incorporando al proceso curatorial la necesidad de repensar ritmos y modelos.

El equipo curatorial está conformado por Jacopo Crivelli Visconti como curador general, Paulo Miyada como curador asistente y Carla Zaccagnini, Francesco Stocchi y Ruth Estévez como curadores invitados.

En una entrevista realizada por TELAM en junio de 2019, Jacopo Crivelli Visconti señaló que su intención de invitar y conformar un equipo curatorial respondía a la necesidad de ofrecer “alternativas al brutal antagonismo que ha venido caracterizando el escenario político y social en los últimos tiempos». Por ello, la intención es descentralizar el espacio expositivo para no continuar con la línea de polarización del mundo del arte. Sin duda, un gesto a tener en cuenta si consideramos que la Bienal de São Paulo es la más antigua del mundo después de la de Venecia. Algunas de las instituciones participantes son el Centro Cultural Banco do Brasil, el Instituto Moreira Salles, el Museo Afro de Brasil, el Museo de Arte Contemporáneo de la Universidad de San Pablo, el Museo de Arte Moderno y la Pinacoteca.

Esta iniciativa colaborativa abre un diálogo que enfatiza la importancia de los intercambios y las relaciones construidas conjuntamente. Dejando en claro la urgencia por abandonar los puntos de vista monolíticos para abrirse a la multiplicidad de relaciones en constante evolución. De este modo, la Bienal amplía su rol como articulador de la escena brasileña a uno más cercano a la demanda de nuestro tiempo.

La propuesta de llevar adelante exhibiciones individuales en los espacios periféricos a la Bienal permite a los artistas presentarse con sus producciones a modo de “statement”, mientras que en el Pabellón Ciccillo Matarazzo del Parque Ibirapuera, lo harán en diálogo con sus colegas y sus statements se verán afectados por el contexto.

Consultado acerca de su inspiración, Crivelli Visconti afirma que la misma está concebida en torno a la idea de «relación», un concepto que surge de la lectura de varios autores -Édouard Glissant, Eduardo Viveiros de Castro, entre otros- y aspira a que el visitante establezca esas relaciones ante las obras de un mismo artista en distintos contextos.

«..El profundo impacto de la pandemia y las crisis sanitarias, económicas, políticas y sociales que se ha intensificado -hacen fundamentales- los encuentros con el arte y la cultura para que la sociedad procese y exprese colectivamente su dolor, ansiedad, miedo y trauma». Con esta declaración, la Fundaçao Bienal muestra cuán alineada se encuentra su visión con la de su Curador, quien declaró: “Estoy convencido de que el arte es una herramienta esencial para comprender el mundo que nos rodea y, en ese sentido, ciertamente tiene el poder de transformar la sociedad, aunque no necesariamente de una manera directa o lineal”.

Ahora bien, sus intenciones y los recursos tecnológicos indican que sería posible decir “estuve en la Bienal” aún sin desplazamiento de cuerpos, ni migraciones ni jetlag. Como afirmó la filósofa Judit Butler en su conferencia del 8 de octubre de este año en la plataforma del Museo Reina Sofía, hay que reconocerle al ciberespacio las ventajas que nos brinda de poder estar en tantos lugares, llegar a tanta gente y habitando al mismo tiempo en el living de la propia casa. Esto evita desde la contaminación ambiental, hasta el estrés y los trastornos de los cambios horarios entre países.

Sin embargo, ¿qué es realmente “estar”?

Para el diccionario de la Real Academia Española, “estar” es tan amplio como existir, hallarse en un lugar, en una situación o en una condición; es también permanecer o hallarse con cierta estabilidad en un lugar, situación o condición. Al menos a mí, me cuesta separar el concepto “estar” del espacio que ocupa mi cuerpo. Quizás para generaciones más nóveles, la virtualidad ya no les impone esta limitación. 

Entendiendo la situación imperante intentaré visitar la Bienal de São Paulo a través de su web. Sin perder de vista que Faz escuro mas eu canto es más un enunciado que un tema, tomaré esta línea del poema de Thiago de Mello -que habla con claridad sobre los problemas y esperanzas de millones de hombres y mujeres en todo el mundo- como antorcha para iluminar el tránsito a través de la incertidumbre que la pandemia nos genera.

Madrugada campesina,
aún está oscura la tierra,
pero es preciso sembrar.
La noche ya fue más noche,
la mañana ya va a llegar.
Ya no vale ese cantar
hecho de miedo y de farsa
para burlar la soledad.
Ahora vale la verdad
cantada sencilla y siempre,
ahora vale la alegría
que se construye día a día
hecha de canto y de pan.
Pronto vendrá (está en el aire)
tiempo de trigo maduro.
Llega el tiempo de segar.
Ya van surgiendo prodigios,
lluvia de azul en el maizal,
estalla en flor el frijol,
y hay leche nueva manando
en mi lejano caudal.
Madrugada de esperanza,
ya es casi tiempo de amor.
Cosecho un sol que arde,
labro la luz en la caña,
mi alma en su estandarte.
Madrugada campesina.
Está oscuro (ya no tanto),
vale la pena trabajar.
Está oscuro, pero canto,
porque la mañana va a llegar.

De Mello afirmaba “La esperanza es universal y las desigualdades sociales también son universales […]…Estamos en un momento en el que el apocalipsis gana en utopía. Desde hace algún tiempo he tomado la decisión: entre el apocalipsis y la utopía, me quedo con la utopía”

Jacopo Crivelli Visconti, además de admirador del poeta, reconoce el estado de angustia del mundo contemporáneo y subraya “la posibilidad de la existencia del arte como gesto de resiliencia, esperanza y comunicación”. De modo que no habría mejor opción para esta bienal que llevar por título-statement la afirmación, “Está oscuro, pero canto”.

Las publicaciones que la bienal comparte en su web están en idioma inglés y portugués. Desconozco si es una decisión política no utilizar otro idioma, como el español, siendo que Brasil se encuentra en un continente donde la mayoría de los países comparten este idioma. Pero volviendo a las publicaciones y su contenido, algunas están disponibles para la descarga en formato PDF lo cual facilita su lectura en un tiempo que no sea el de la conexión online. Lamentablemente los ensayos que impresionan muy sólidos e interesantes se encuentran solo en portugués.

La exhibición Viento tiene lugar en el Pabellón al cual se puede acceder respetando los protocolos correspondientes y permite una curiosidad: observar una obra en dos momentos diferentes, al tiempo que subrayan que nada permanece igual: ni la obra, ni quien la mira, ni el mundo que rodea a ambos. Quizás, para quienes puedan visitar São Paulo, el viento los toque y les permita ver más de lo que estas palabras expresan.

Frida Orupabo Galerie Nordenhake Stockholm AB Hudiksvallsgatan 8, SE-113 30 Stockholm http://www.nordenhake.com

Entre las exhibiciones individuales elegí la obra de la artista, socióloga y trabajadora social Frida Orupabo (1986, Sarpsborg, Noruega), la cual amplifica y revela los procesos violentos de objetivación del cuerpo de la mujer negra, desde la época colonial hasta la actualidad. Orupabo es esencialmente una artista digital, en la medida en que utiliza imágenes disponibles en Internet que asimila y transforma a través de descontextualizaciones y collages digitales. 

Durante una entrevista, Orupabo manifestó que nacer en Noruega en un pequeño y alejado pueblo la obligó a atravesar el cuestionamiento sobre su origen. Hija de una madre noruega y un padre nigeriano, el color de su piel siempre fue controversial. La gente pregunta “de dónde eres” cómo si no fuese lógico y entendible que nació en el mismo lugar de la persona que la interroga.

“Mis obras no son silenciosas, le hablan a quien mira. Al igual que con mis collages, la mayoría de las figuras te miran directamente; obligándote a verlos, pero ellos también te ven a ti. Crear un trabajo que ‘mira hacia atrás’ desafía, para mí, una ‘mirada blanca’ y su percepción del cuerpo negro».

Frida Orupabo Galerie Nordenhake Stockholm AB Hudiksvallsgatan 8, SE-113 30 Stockholm http://www.nordenhake.com

Al visitar la obra de Orupabo recordé la anécdota del irlandés Bashir Otukoya cuya entrevista en el diario The Journal lo hizo conocido por muchos. Otukoya es también hijo de nigerianos, pero como él señala, es irlandés. Afirma que este tipo de preguntas sobre la identidad/nacionalidad llevan implícitas una carga racista. Él responde: “Yo soy irlandés, pero los irlandeses no saben que soy irlandés”.

Está oscuro pero canto merecería que todos pudiésemos acceder en persona al “lugar” donde artistas y obras comparten tiempo y espacio. Pero no es posible, y sus organizadores y curadores se han ocupado de generar en al virtualidad la oportunidad de experimentar el trabajo que gestaron en los años previos a la pandemia, cuando algo como esto era totalmente impensado, cuando algo como lo que estamos viviendo estaba únicamente ligado a Hollywood y sus producciones billonarias.


Ficha Técnica: 34a Bienal de São Paulo – Está oscuro pero canto –  Exposición colectiva – 4 de septiembre al 5 de diciembre de 2021 – Pabellón Ciccillo Matarazzo, Parque Ibirapuera – Entrada gratuita. Equipo curatorial: Comisario general- Jacopo Crivelli Visconti. Comisario asistente: Paulo Miyada. Comisarios invitados: Carla Zaccagnini, Francesco Stocchi y Ruth Estévez. Editora invitada: Elvira Dyangani Ose, en colaboración con The Showroom, Londres. Las actividades satélite que ya habían iniciado en febrero de este año, y otras posteriores continúan online, y en consecuencia su realización se extenderá hasta finales de 2021.

Créditos imágen principal: Vista da exposição. Abertura da exposição individual de Ximena Garrido-Leca para a 34a Bienal de São Paulo. 08/02/2020 © Levi Fanan / Fundação Bienal de São Paulo.


Cecilia Medina (Buenos Aires, 1971). Curadora independiente formada en Historia del Arte en Buenos Aires, Tasación de Obras de Arte y Artes Decorativas en la Universidad de Nueva York y curaduría en NODE Center for Curatorial Studies de Berlín.  Trabaja en proyectos para el posicionamiento de artistas nóveles, el desarrollo de espacios independientes, la difusión de problemáticas sociales y ambientales desde una visión de construcción de cultura interdisciplinaria e integradora social. Llevó a cabo la curaduría de exhibiciones en Argentina en Buenos Aires, Necochea, Junín, Lincoln, Mar del Plata, Rosario y Santa Fe; e internacionalmente en Praga, Barcelona, Nueva York, Syracuse, Tokio, Berlín y Madrid.

¿Cómo florecer entre puro asfalto? «La movimienta» en su primera edición

Fernanda Dichi <3

Dentro de la larga y relevante correspondencia entre Nancy Spero y Lucy Lippard, hay una carta con fecha en febrero de 1976 en la que la primera declara: “Espero que las mujeres no se conformen con la paridad. Que continuen buscando alternativas. Las metas de las mujeres deben de ir más allá de la paridad. Las estructuras en el mundo del arte son frustrantes y poco gratificantes para las artistas mujeres, el ideal es crear alternativas, sin embargo estas se ven frenadas por el status quo. Este ideal por un ambiente no elitista, se probará a sí mismo con el tiempo […]”¹

Hoy en México, como consecuencia del estado de emergencia que vivimos, se han hecho más evidentes estas estructuras violentas, frustrantes y poco gratificantes, que conforman al mundo del arte y que Spero señala en su carta. Estas son resultado de las estrategias neoliberales surgidas en los noventa y que apelan a la precariedad laboral de todos los trabajadores de la cultura (no solamente a artistas y curadores), la construcción discursiva en pro a ciertos intereses, la privatización y la monopolización de los espacios y de la palabra. La profunda crisis en la que la pandemia sumergió más a las instituciones artísticas es abrumadora, sin embargo esta cuestión no es lo más sorpresivo del momento que vivimos, sino el brote de  decenas de propuestas y proyectos interesantes surgidos en el confinamiento.

La imposibilidad de ocupar los espacios físicos del arte por cuestiones estructurales y de seguridad, ha propiciado la migración de la actividad artística a las plataformas digitales. Una de las propuestas que más llamó mi atención fue La movimienta, una proyecta de la artista visual Betzamee (Ciudad de México, 1991) que propone la toma de los espacios digitales a partir de una curaduría que empuja un diálogo entre la obra de varias artistas visuales con la finalidad de crear una espacia/archiva/musea que exhiba y difunda dichas producciones.

Sara Serratos. Tuve un sueño, del proyecto American Dream Wall, 2020. Óleo sobre tela. 30.48 x 30.48 cm. Cortesía de la artista. (ig: @ser_a_ratossara)

Con esta base, el 11 de junio, en plena pankdemia, se inauguró la primera edición de La movimienta a través de su cuenta de instagram (@lamovimi3nta). Esta constó de la activación de la plataforma a partir de las performances e intervenciones en vivo de 14 artistas que trabajan con la letra como elementa visual. Dicha estrategia de impulsar la interacción del público con la obra de estas artistas en tiempo real, a pesar de la distancia y la geografía, me remitió al happening Simultanedad en simultanedad de Marta Minujín, Wolf Vostell y Allan Kaprow, realizado en 1966 con el objetivo de llevar el arte a la vida diaria. A pesar de mi escepticismo en apelar a las redes sociales como la alternativa para impulsar la democratización del arte, las posibilidades de utilizar instagram como una plataforma para crear y exhibir producción artística, así como acortar las distancias entre artistas y público, me parecen los elementos más potentes de esta propuesta.

Esta primera edición de La movimienta contó con la participación de Betzamee, Sara Chabela, Daniela de la Torre, Emilia García, Camila Gb, Fernanda Herrera, Carmen Huízar, Anahí Juárez, Lourdes Martínez, Isabel Rivera Torres, Carmen Serratos, Sara Serratos y Sara Vargas. La curaduría a cargo de Betzamee se centró en artistas mujeres que trabajan con la letra como elementa visual; esta se derivó de una investigación de largo aliento titulada L4 C0DIG4, en la cual la artista hace una profunda revisión sobre la integración de las letras en las visualidades en el arte contemporáneo y como esto se refleja en su propia producción.

Carmen Serratos. La habitaciòn es la Musea, 2020. Fotografía. Cortesía de la artista. (@cejas_del_mal)



Sara Vargas. Cosas que no eran de contagio y ahora lo son, 2020. Fanzine. Cortesía de la artista. (ig:@meconvertienotra)

Además de las activaciones en su cuenta de instagram, La movimienta ha intervenido el ciberespacio con distintas propuestas. Museas fue una acción llevada a cabo en colaboración con Lourdes Martínez y Emilya Rendón dentro del ciclo de conversatorios MUS30S del Centro Cultural España: esta consistió en la ocupación del espacio virtual (pantalla) por parte de treinta trabajadoras del arte, mediante letreros con palabras referentes a la institución museística en femenino. El objetivo de esta acción fue visibilizar el trabajo y la presencia de las mujeres dentro del circuito artístico.

Territorias es una exhibición en línea y un catálogo de venta realizados en colaboración con Galería A4. Ambas propuestas tienen la finalidad de cerrar con la primera edición de La movimienta y propiciar una remuneración de sus participantes de manera equitativa. Territorias propone un diálogo entre las obras de Betzamee, Carmen Serratos, Daniela de la Torre, Fernanda Herrera, Emilia García, Isabel Rivera Torres, Lila, Lorena Bastón, Sara Chabela, Sara Serratos y Sara Vargas, que cuestione las nociones de lo público y lo privado a partir de la concepción de las corporalidades, espacias, ideas, afectos e incertidumbres surgidas en el contexto de la pandemia, como nuevos territorios. Esta curaduría realizada por Emilya Rendón y yo, persigue el objetivo de propiciar que el público, por medio de su navegador, explore la selección de obra como una territoria.

Betzamee. Territorias, 2020. Acrílico sobre tela. Cortesía de la artista.  (ig: @betzamee)

Dicha experiencia me llevó a meditar acerca de las limitaciones de la curaduría con respecto a los proyectos colectivos que buscan crear redes de apoyo. Considero que si realmente la disciplina curatorial quiere formar parte de este tipo de proyectos, es necesario que se despegue de su carácter individualista y que comience a considerarse parte de un proceso en el cual el acompañamiento, la polifonía de ideas y la autocrítica son fundamentales. Asimismo, mi colaboración en esta exhibición me hizo cuestionarme acerca de las necesidades técnicas que les curadores debemos adquirir para transitar por lo digital.

Para desterrar estas nociones neoliberales de los colectivos artísticos insertadas en los noventa tal vez habría que voltear a ver otras formas de concebir la colectividad, una que “se construya a partir de las individualidades y que permita crear redes de complicidad y amistades entrañables”². En ese sentido puedo decir que La movimienta es un proyecto de este tipo, uno que busca construir canales de comunicación entre creadoras para compartir, acompañar y visibilizar procesos artísticos y afectivos, con el objetivo de crear una red de apoyo para averiguar nuevas imaginarias en contraposición a la verticalidad y la violencia estructural implícitas en el circuito artístico. En un contexto atravesado por el capitalismo más voraz es importante insistir en crear y consolidar colectividades formadas desde el respeto y cuidado por los otros. Insistir como las flores que crecen en el pavimento y rompen el concreto.  


 ¹ Carta de Nancy Spero a Lucy Lippard, febrero de 1976. Lucy R. Lippard Papers, 1930s-2007, bulk 1960-1990. Archives of American Art, Smithsonian Institution. Trad. de la autora. 

 ² Carta de Mónica Mayer a María Laura Rosa, 29 de julio de 2015, en Mónica Mayer. Si tiene dudas..pregunte: Una exposición retrocolectiva, ed. Museo Universitario Arte Contemporáneo, México, D.F., Universidad Nacional Autónoma de México, 2015., p.186.

Imagen principal: Sara Chabela. Futura de la serie Presenta, pasada, futura, 2020. Grafito sobre bond. 12 x 12 cm. Cortesía de la artista. (ig: @sarachabela)


Fernanda Dichi (México, 1993) es licenciada en Historia del Arte por el Centro de Cultura  Casa Lamm. Su práctica esta enfocada en proyectos curatoriales y de investigación sobre  arte moderno y contemporáneo en México y América Latina. Entre sus proyectos se  encuentran la co-curaduría de la exhibición VORTEX: Tiempos dislocados de Enrique  Méndez de Hoyos en Ex Teresa Arte Actual y las asistencias curatoriales de Notas para  una educación (económico-) sentimental en el Museo Universitario del Chopo y El retorno  del realismo: Siqueiros y la neovanguardia en la Sala de Arte Público Siqueiros. Actualmente colabora como asistente de dirección en el Museo Universitario Arte  Contemporáneo, MUAC, UNAM.

Trilogía desde la colonia II: Transacción

Nora Pérez <3

Segunda entrega de esta trilogía que comenzamos a publicar el pasado 5 de octubre con Asunción, y que concluye con la entrega del próximo 30 ne noviembre con Caja Negra.


El día 12 de octubre de 2015 realicé Asunción, una acción que consistió en proveer una receta de maquillaje para ojos a base de carbón y aloe en gel. Asunción utiliza al carbón como pigmento y al aloe como medio. En Guatemala, un país donde el fuego ha sido la forma de imponer el poder desde que Cristóbal Colón tocó tierras americanas, se hace una reflexión sobre la asunción de una historia de dolor: al portar el maquillaje en los ojos durante todo el día, sano las heridas.

Transacción (2016) consiste en vender una de las fotos de Asunción a un coleccionista, quien no pagará en ningún tipo de divisa actual sino con su equivalente en pepitas de cacao, de la más alta calidad y producido en Guatemala (aprox 200 lbs). La obra será pagada a modo de trueque, con la moneda que fue utilizada por los mayas previo a la Conquista. Las pepitas de cacao serán subastadas a su vez, para poder recuperar el costo de las mismas en dólares, ya que ninguna entidad financiera las aceptaría como moneda de cambio.

Vista de la pieza Transacción en el Centro Cultural Metropolitano de Quito

“…las que pareció que estimaban mucho, porque cuando fueron puestas en la nave las cosas que traían, noté que, cayéndose algunas de esas almendras, procuraban todos cogerlas, como si se les hubiera caído un ojo”.

Fernando Colón, hijo de Cristóbal Colón, en su libro Historia del almirante. ca. 1537

La pieza Transacción formó parte de la edición 2016 de la Subasta de Arte Latinoamericano JUANNIO, fue truequeada por cacao que posterior mente se subastó. A continuación se encuentra registro fotográfico y alguna documentación del tránsito de la pieza.


Nora Pérez (Ciudad de Guatemala, 1989) es artista multidisciplinaria y diseñadora independiente con un interés especial por la documentación y los procesos de investigación. Cree firmemente en la importancia de la historia para explicar y entender un poco mejor el presente. Confía en el diseño, el arte y la comunicación como uno de los pilares estructurales de cualquier sociedad humana. Como artista ha participado en diferentes exposiciones nacionales e internacionales de las cuales destacan la Bienal de Arte Paiz curada por Cecilia Fajardo Hill en 2014 y La intimidad es política curada por Rosa Martínez en 2017. En 2014 obtuvo el tercer premio de la subasta de arte latinoamericano: Juannio, en su 50 edición. Utilizando como medios principales la performance, fotografía, grabado y el collage. Formó parte del equipo del medio digital Plaza Pública de 2012 a 2015, fue parte de Fundación Yaxs estando a cargo de la comunicación institucional, producción editorial basada en archivo, diseño y dirección de arte. Fue parte del equipo creador de la revista feminista Ruda, proyecto en el que fungió como directora creativa. Actualmente trabaja en proyectos propios de diseño, arte e investigación.